El subteniente C., jefe de grupo de la Policía Judicial, me recibió en su despacho amablemente, pero casi me echa a patadas de allí cuando le dije que quería infiltrarme en las mafias del tráfico de mujeres... Y con razón. De su mano llegaría al primer testimonio de una mujer, casi una niña, traficada por las mafias rusas a España. Creo que no hace falta añadir nada a su escalofriante relato, salvo que deseo de todo corazón, a todos y cada uno de los puteros que se follaron a Nadia en los burdeles madrileños, que contraigan todas las enfermedades venéreas posibles...


Interesante artículo
Enviado por eseoanez el Mar, 25/05/2010 - 18:18.Interesante artículo
Que fuerte. Habia leido el
Enviado por mariabefs el Mié, 09/06/2010 - 10:34.Que fuerte. Habia leido el caso en el libro pero no me acordaba, y al leerlo ahora he ido a buscar el libro para ver la foto de Nadia, y resulta mas fuerte cuando le pones cara.