El personal de los servicios de Urgencia del Hospital de la Marina Alta, en Dénia, logró salvar a la joven, lo que dio pie a que el Cuerpo Nacional de Policía emprendiese una investigación que se completó el pasado fin de semana con la detención de seis presuntos proxenetas y la liberación de ocho mujeres, entre ellas dos menores de edad, según confirmaron ayer fuentes de la Comisaría Provincial de Alicante.
Los apresados están acusados de detención ilegal, amenazas de muerte, lesiones y favorecimiento de la inmigración ilegal para la prostitución. La Unidad Contra las Redes de Inmigración y Falsedades Documentales (Ucrif) de Alicante, en colaboración con el Grupo de Extranjeros de la Comisaría de Dénia, logró destapar un entramado criminal integrado por ciudadanos rumanos.
Sus miembros supuestamente captaban bajo engaño a las chicas para traerlas a Alicante. En lugar de emplearlas en el trabajo digno prometido, eran obligadas a ofrecer servicios sexuales bajo todo tipo de coacciones y violencia física. Prueba de ello es que, según fuentes policiales, las jóvenes llegaban a ser azotadas con un cable utilizado a modo de látigo. En otras ocasiones, recibían palizas a golpe de puñetazo y amenazas de muerte que afectaban a ellas y también a sus familiares en Rumanía.
El grupo desarticulado disponía de múltiples pisos en la provincia de Valencia, donde las mujeres permanecían en todo momento bajo custodia. Las víctimas pasaban encerradas los primeros días tras su llegada al país. Sólo salían por las noches para ser conducidas a clubes donde se les sometía a una especie de rodaje como prostituta.
Si alguna se negaba, entraban en juego los mencionados procedimientos de intimidación. Pasado el periodo de formación. las chicas eran trasladadas desde Valencia a clubes de alterne de los alrededores de Dénia, donde, según se desprende de la investigación, había muchas más chicas trabajando para el grupo extorsionador. La banda disponía de controladoras para informar a los cabecillas de todo cuanto ocurriese en el interior de los establecimientos. Además, presuntamente, se apropiaba de todo el dinero ganado por las víctimas y lo enviaban dos veces por semana a Rumanía.
Los destinatarios eran otros supuestos integrantes de la red delictiva, según indica la Policía. Los ingresos eran millonarios. Las prostituidas cambiaban de local cada pocos meses para impedir que entablasen amistades. Fruto de la operación policial, han sido liberadas ocho mujeres, dos de ellas menores de edad. La prueba médica practicada, basada en el análisis óseo, indica que una de las explotadas sólo tiene quince años y medio. Este hecho da idea de la falta de escrúpulos de la red criminal.
Las rescatadas han manifestado su deseo de volver a su país. A todas se les había manipulado el pasaporte, en unos casos para alterar la edad con el fin de que los propietarios de clubes no desconfiasen, temerosos del riesgo de una actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
Se da la circunstancia de que algunos de los detenidos ya habían sido apresados por la Policía, por idénticos motivos, el año pasado. Ello indica, a juicio de los responsables del caso, que el grupo es capaz de reorganizarse con rapidez para captar nuevos miembros y asignar funciones específicas a cada uno de ellos.
El Juzgado de Instrucción 5 de Dénia ha asumido las diligencias de este servicio policial.

