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Antonio Salas... la entrevista más íntima

Antonio Salas... la entrevista más íntima

Muhammad Abdallah (Antonio Salas), con su "esposa" asesinada Dalal, en su hogar

¿Cuánto de Domenech Badia i Leblich o Ali Bey hay en Antonio Salas o Muhammad Abdallah?

Gracias. Eres el primero en hacerme esta pregunta. Cuando descubrí que el primer occidental que se infiltró en el mundo árabe, llegando hasta Meca y cartografiando por primera vez la ciudad santa del Islam, bajo la identidad ficticia de un devoto musulmán fue un español, no podía creérmelo. Me leí la obra completa de Domingo Badía,  entusiasmado. Su disfraz como Alí Bey, tenía muchos puntos en común con mi disfraz como Muhammad Abdallah, y creo que pocos lectores de Ali Bey han podido comprender mejor que yo su inseguridad al colarse por primera vez en las mezquitas, su entusiasmo al descubrir la cultura árabe, su emoción al recorrer, infiltrado, todo el norte de Africa, Oriente Medio, etc. Para mi ha sido un referente absoluto. Y casualmente terminé llegando al lugar donde falleció, muy cerca de Zarqa, en Jordania. Solo que allí yo buscaba la pista de Abu Musa Al Zarqaui, líder de la resistencia iraquí.

 

En sus investigaciones, uno de sus principales puntos de apoyo, por sus consejos, ha sido el Inspector Delgado. ¿Qué le dijo cuando le explicó su intención de infiltrarse en el mundo del terrorismo yihadista?

El Inspector Delgado tuvo la amabilidad de presentar mi libro Diario de un Skin, junto con Esteban Ibarra, y supongo que, tras la infiltración en el movimiento neonazi y en las mafias del tráfico de mujeres  ya sabía que soy muy obstinado. Por eso se preocupó realmente cuando le pedí consejo para infiltrarme en el terrorismo internacional.  Lamentablemente falleció hace un par de años, antes de poder ver los resultados de mi investigación.

Creo que la génesis de este El Palestino se encuentra en el atentado del 11-M, ¿no es así?

Mi libro anterior “El año que trafiqué con mujeres”, fruto de mi infiltración en las mafias de la trata de blancas, se presentó en Madrid el 8 de marzo de 2004. Y esos 3 días yo me encontraba en Madrid en plena promoción. Todos los compañeros periodistas me preguntaban cual sería la próxima investigación… El 11M me pilló de lleno, en Madrid, 3 días después de presentar mi libro anterior, y   agotado psicológicamente tras la experiencia en las mafias. Pero todo Madrid se volcó con las víctimas. Y yo lo único que se hacer es investigar.

 

En este sentido. Tengo entendido que a lo largo de la investigación hubo muchos momentos de dudas y fue la aparición de Pilar Manjón ante la comisión de investigación del 11-M lo que le animó a seguir con el proyecto.

Yo no soy demasiado listo. Ni tengo ningún tipo de apoyo, entrenamiento o formación especial.  Y hubo varios momentos en que me veía desbordado por las circunstancias, incapaz de aprender el árabe, de memorizar los versículos del Corán, de mantener mi vida normal y mi vida como Muhammad, mi trabajo en Venezuela, los viajes a Oriente Medio… Y en esos momentos en que me sentía tentado a tirar la toalla, incapaz para conseguir el objetivo, cosas como la comparecencia de Pilar Manjón me convencieron de que merecía la pena esforzarse más…

 

¿Cuáles eran sus conocimientos del islam antes de iniciar la investigación?

Ninguno. Creo que sabía tanto sobre el Islam, los árabes o el terrorismo como cualquier judeocristiano occidental que jamás se había interesado por esos temas. Mi formación se limitaba a los tópicos, prejuicios y estereotipos que conocemos todos.

 

¿Existen muchos prejuicios infundados sobre el islam?

Antes de iniciar la investigación no sabía nada sobre el Islam, los árabes, el terrorismo ni la política internacional.  Me creía todos los tópicos y prejuicios que puede tener cualquier persona que no sabe nada sobre los musulmanes: que todos los  árabes son islamistas, que todos los musulmanes son terroristas, que las mujeres árabes están sometidas, que son unos fanáticos religiosos, etc… A medida que convivía con ellos, que profundizaba más en el estudio, y que me integraba en la Umma (la comunidad de creyentes), todos mis prejuicios se iban desmoronando con la mejor vacuna para los tópicos: la información.

 

¿Cree que uno de los objetivos del libro podría ser intentar diferenciar el terrorismo yihadista del mundo musulmán?

Más que un objetivo  es un efecto colateral. Identificar a todos los musulmanes con los yihadistas es tan absurdo como identificar a todos los vascos con los etarras. Existen vascos nacionalistas, independentistas, que abogan por la independencia de Euskal Herria, pero que no apoyan la lucha armada. De la misma forma existen musulmanes islamistas, a los que, como al Opus Dei, les gustaría un mundo teocrático, regido por la Sagrada Escritura, sin aborto, sin divorcios, sin homosexuales… pero que no por eso apoyan el terrorismo. El Islam es la principal víctima del yihadismo.

 

Usted se ha convertido al islam, ¿qué ha encontrado en esta religión?

Me costó mucho superar mis prejuicios y tuve que esforzarme para buscar cosas en el Islam que encajasen con mi personalidad… hasta que lo conocí. Cuando tenía abiertas docenas de líneas de investigación con Carlos el Chacal, Hizbullah Venezuela, la resistencia palestina o iraquí, los grupos armados bolivarianos, las FARC, etc, la oración del viernes, en la Mezquita, era casi mi único momento de paz y serenidad. El tasbih, el rosario árabe, se convirtió en mi terapia particular para soportar el stress. El Ramadán una auténtica prueba para mi fuerza de voluntad…

 

¿Cuál es el mayor falso prejuicio que existe de la sociedad occidental sobre el islam?

Que los musulmanes son más o menos fanáticos religiosos que los occidentales. Yo he sido un obediente seguidor de todos los preceptos del Islam. Me he esforzado mucho para ser un buen musulmán,  pero a mi alrededor he visto a malos musulmanes que fumaban, bebían alcohol o comían cerdo a escondidas, que frecuentaban prostíbulos, que mentían, robaban, que eran adúlteros… exactamente igual que la inmensa mayoría de quienes se dicen cristianos.  El cristianismo, el judaísmo y el Islam tienen un origen común,  y personajes como Moises, Jesús, Noe, Abraham, etc, son comunes a la Biblia y el Corán, pero  estas religiones también tienen en común la hipocresía de muchos de quienes se dicen creyentes.

 

¿Una vez publicado el libro ha regresado a alguna mezquita? ¿De ser así que sensaciones le embargaron?

Todos los viernes. Hoy mismo acudí al culto en la pequeña mezquita _______.  Solo el primer viernes después de publicarse el libro sentí una cierta tensión, y por eso acudí a una mezquita que me consta especialmente vigilada por la policía, pero después de los nervios de ese primer día, todo ha vuelto a la normalidad. Nadie sospecha de mi.

 

¿Tenía claro desde el inicio hasta dónde quería llegar y cuánto tiempo iba a estar investigando?

Tenía claro el objetivo, porque es exactamente el mismo en todas las infiltraciones anteriores. Llegar a comprender como funciona, que sienten, que temen, porque hacen lo que hacen… Sabía que sería un proyecto más ambicioso, mas peligroso y mucho más caro que mis investigaciones anteriores, pero la verdad es que nunca sospeché que tardaría seis años.

 

¿Cómo nace Muhammad Abdallah?

En base a la experiencia y a muchos errores. Después de desechar la posibilidad de hacerme pasar por saharaui, o por un árabe nativo, justifiqué mi acento latino convirtiendo a Muhammad en un joven radical islamista, nacido en Venezuela, pero de madre y abuelos palestinos, emigrados a América en la época de la bonanza petrolera de la “Venezuela saudita”. Un activista propalestino que perdió a su esposa y a su hijo durante una incursión israelí en Yinin (Cisjordania) y que desde ese momento juró morir matando isralies o sus aliados europeos y americanos.

¿Hay algún significado detrás de este nombre?

Muhammad es el nombre del Profeta del Islam (saas), despectivamente llamado Mahoma en Occidente. Es un nombre tan frecuente en el mundo árabe como Jesús en Occidente. Y como casi todos los nombres árabes tienen significado, escogí Abdallah porque significa “el siervo de Dios”, y me parecía un nombre oportuno para un aspirante a mártir del Islam…

 

¿Y detrás del nombre de Antonio Salas?

Es un nombre soso, impersonal, discreto. Ideal para un infiltrado. Además Toni suena igual en inglés, español, francés… es un buen nombre para un hombre invisible…

 

Imagino que más allá de dar con un nombre. Otro de los procesos más complicado fue el de dotarle al personaje de un pasado y que éste resultase verídico. ¿Podría narrarnos como fue este proceso?

No podía aparecer de la nada, en las mezquitas españolas, justo después del 11M, cuando todos los servicios policiales españoles “cazaban” terroristas islamistas a toda costa. Tenía que justificar toda mi vida anterior y sobretodo mi vocación de martirio. Me cree un álbum familiar, mezclando fotos mías y de mi familia real, con fotos de viajes anteriores a algún país árabe, y con las fotos que me hice con una amiga scort de origen marroquí, a la que conocí el año que trafique con mujeres. Ella sería mi supuesta esposa palestina, muerta por una patrulla israelí, y mi justificación para hacer el yihad. Después busqué una víctima real de la ocupación israelí, que encajase en el perfil de mi amiga, por si alguien intentaba confirmar mi historia en los archivos de víctimas de la ocupación… Asi descubriría que la triste historia se había producido realmente.

 

Estudio árabe en el norte de África. ¿Fue tal vez el proceso más complicado de todo el proceso? ¿Fue en este punto donde realmente inició la historia de El Palestino?

Fue horrible. Yo no soy demasiado inteligente y, sobretodo, apenas tenía tiempo para estudiar, así que para mi fue durísimo robar cada vez más y más horas al sueño para poder estudiar la lengua árabe , copiar el Corán en árabe a mano, y memorizar versículos del Corán.  Ahí descubrí el Islam y entré por primera vez en las mezquitas para rezar como un musulmán más.

 

También se tuvo que circuncidar, ¿no es así?

Ali Bey pasó por esto antes que yo, y suscribo sus comentarios al respecto. Precisamente en el norte de Africa a punto estuvo de irse todo al garete porque mis compañeros querían invitarme a un Hamman (baño árabe) donde, una vez desnudos, habría sido evidente que toda mi historia familiar árabe era falsa, ya que yo no estaba circuncidado. Intenté retrasar ese proceso todo lo posible, hasta que ya no me quedó mas remedio que pasar por el quirófano y someterme a esa mutilación genital afín a todos los semitas: judíos, musulmanes, arameos, etc.

 

Imagino que al fin y al cabo esto son sólo detalles de lo mucho que tuvo que “currarselo”, para ganarse la confianza de los personajes claves en esta investigación. ¿Qué ha sido lo más complicado a lo que se ha tenido que enfrentar desde el punto de vista de dar credibilidad a su personaje?

Es difícil escoger una sola. Es muy incómodo convivir con personas que no tienen nada en común contigo, cuya forma de ser o vivir desprecias (xenófobos, traficantes de mujeres, terroristas) y tener que mantener la apariencia de que eres uno de ellos. Eso es horrible y letal psicológicamente.  Pero hay mil detalles pequeños de los que me doy cuenta ahora. Durante 6 años absolutamente toda  mi vida estaba condicionada por la infiltración. Ayer me sorprendí metiendo una botella de zumo de zanahoria en la bolsa de la compra. Y yo odio el zumo de zanahoria. Durante 6 años lo tomaba compulsivamente como parte del tratamiento para mantener el bronceado de mi piel, y ayer me di cuenta de que aun no me he desconectado de esas rutinas…

 

En un plano más material, ¿cómo se financia sus investigaciones?

Exclusivamente con el apoyo de mis lectores.  La investigación de El año que trafiqué con mujeres se subvencionó íntegramente con los ingresos de “Diario de un skin”, y la investigación de “”El Palestino con los ingresos de “El año que trafiqué con mujeres”. No he recibido ayuda de ningún gobierno, medio de comunicación, agencia de información, ni de nadie. Yo solo le debo fidelidad a mis lectores. 

 

Venezuela tiene un protagonismo capital en la investigación. ¿Qué relación existe entre el gobierno de Hugo Chávez y el terrorismo yihadista? Porque usted fue entrenado por altos cargos militares venezolanos?

Hugo Chavez es un devoto cristiano, e incluso en sus comparecencias en la ALPA hace gala de su cristianismo, sin embargo es un gran estratega, y supo que sacrificando su relación diplomática con Israel, en 2006, ganaba el cariño de más de 20 países  árabes, muchos de ellos exportadores de petróleo. Su relación con Iran, Siria, y otros países señalados por EEUU como “terroristas” es evidente, pero eso no implica ningún apoyo al yihadismo. Yo fui entrenado por cargos del ejército venezolano que, como todos los grupos armados bolivarianos, son herederos de 50 años de guerrilla comunista, y de simpatías con otros grupos armados como las FARC, ETA, Hamas, Hizbullah, etc. Pero siempre de forma extraoficial. Cuando grabábamos un comunicado terrorista usábamos pasamontañas, precisamente porque esas actividades son ilegales en Venezuela. Mi hermano Teodoro Darnott, fundador de Hizbullah Venezuela ha sido condenado a 10 años de prisión, es el primer condenado por terrorismo islamista en Venezuela. Nada de eso tendría sentido si Chávez apoyase oficialmente el yihadismo.

 

¿Cuántos campos de adiestramiento paramilitar visitó?

Yo solo estuve en uno. En 2008, después de del bombardeo al campamento de Raul Reyes en Ecuador, se produjo una crisis terrible entre Venezuela, Colombia y Ecuador que estuvo a punto de terminar en guerra, y eso dificultó mucho el movimiento de los grupos bolivarianos ilegales. Pero me hablaban de al menos 6 campos de entrenamiento.

 

Vanezuela, por lo que parece, es un paraíso para los miembros de ETA. Incluso fue el primero en retratar a Arturo Cubillas en 30 años.

Y es extraño. Me cuesta mucho creer que si un aficionado, sin recursos ni preparación, consiguió llegar hasta Arturo Cubillas  y grabarlo, otros compañeros periodistas, o nuestras agencias de información, digan que esta en paradero desconocido. Yo lo encontré en el Ministerio de Agricultura y Tierras de Caracas. Es uno de los primeros etarras que llegó a Venezuela, de la mano de Felipe Gonzalez,  cuando su buen amigo Carlos Andrés Pérez era el presidente de Venezuela. ETA está en Venezuela desde antes de Chavez.

¿Que usted haya podido llegar con relativa facilidad hasta este personaje, o que puedan vivir tranquilamente en Venezuela o Cuba, nos ha de llevar a pensar en que realmente no existen intereses políticos reales en acabar con este conflicto?

Precisamente ese ha sido, para mi, uno de los descubrimientos más desagradable y descorazonador de esta investigación: la obscena politización del terrorismo. Lo que yo he hecho, te lo prometo, podría hacerlo cualquier compañero free-lance. Si realmente existiese un interés por acabar con el terrorismo, es evidente que cualquier organismo, con personal especializado, con recursos, con experiencia, podría infiltrarse en la cúpula de cualquier banda armada, con mucha mayor pericia que yo.

 

Haciendo un símil a escala internacional. Cree que a los gobiernos tanto occidentales como orientales no les interesa establecer puentes de diálogo para llegar a soluciones pacíficas a los conflictos terroristas que no asolan actualmente?

Gracias a las inexistentes alianzas de Ben Laden y Saddam Hussein,  y a las armas de destrucción masiva iraquíes, que nunca existieron, hoy tenemos acceso al petróleo y los recursos naturales de Iraq.  Además de a su patrimonio histórico y arqueológico. Es evidente que la amenaza terrorista puede favorecer los intereses de diferentes gobiernos… Las multinacionales del armamento también están muy contentas con las cifras de los últimos años. Quizás terminen por considerar a Osama Ben Laden el “Santo Patrón del las fabricas de armas”. España, gran exportador de armas y municiones, también le debe muchos millones de euros a la amenaza yihadista…

 

¿Hay conexión entre el terrorismo yihadista y ETA?

Es evidente que existen alianzas obvias entre organizaciones como la Hizbullah libanesa y el Hamas palestino. O entre las FARC colombianas y la ETA vasca, con enemigos o ideologías afines. Pero no vienen de ahora. Mi “mentor” en el terrorismo, Ilich Ramírez Sánchez, alias Carlos el Chacal, me confesó en alguna de nuestras conversaciones que ya en los años 70 él entrenó a muchos miembros de ETA en los campos de adiestramiento de Argelia. E Ilich era un musulmán converso, venezolano de nacimiento, y miembro del Frente Popular de Liberación de Palestina. Incluso me confesó que él era quien debía haber asesinado a Carrero Blanco. Por problemas de “agenda” no pudo ejecutar el atentado en Madrid personalmente, pero si entrenó a los etarras que lo materializaron.  No se trataría de una colaboración entre organizaciones  yihadistas y ETA, pero si entre organizaciones de origen árabe y los terroristas vascos, hace casi 40 años.

 

Por decirlo así, Bin Laden es el “icono” de este terrorismo yihadista. ¿Por sus investigaciones puede llegar a intuir dónde se encuentra?

Sería muy pretencioso creer que yo estoy más capacitado que la CIA, el FBI y todas las agencias de inteligencia del mundo que lo están buscando. Pero si realmente nadie sabe donde se esconde, demuestra que el poder de la mística islámica, y la fidelidad de sus seguidores, ha derrotado toda la sofisticada tecnología de espionaje occidental. Yo conseguí localizar, en foros yihadistas, la única entrevista que concedió Ben Laden después del 11S, nunca emitida en ningún medio occidental convencional. Esta disponible gratuitamente en la web anexa a libro (www.antoniosalas.org) con mucha otra información inédita, y no creo que el Jeque Osama ande demasiado lejos de donde se grabó dicha entrevista.

 

Durante el proceso de investigación llego a ser el webmaster del Ilich Ramírez, Carlos “El Chacal”. ¿Cómo llegó hasta él?

Fueron necesarios varios viajes a Venezuela, invirtiendo mucho tiempo y dinero, y siguiendo muchas pistas falsas. Por fin, a través del Partido Comunista de Venezuela localicé a Ligia Rojas, amiga de la familia Ramírez  y primera profesora de El Chacal, y a través de ella llegué a Vladimir Ramírez, hermano pequeño de Ilich. Milagrosamente, en diciembre de 2006, mientras estaba grabando a Vladimir, Ilich le telefoneó desde la prisión de máxima seguridad en Francia donde cumple cadena perpetua, y Vladimir me pasó el teléfono. Fue mi primera conversación personal con Carlos el Chacal… a partir de ahí grabé docenas y docenas de horas de conversaciones con él, y me convertí en su hombre de confianza y webmaster.

 

¿Cómo le describiría?

El terrorista más famoso y letal de la historia. Un personaje inquietante y fascinante, muy culto e icono de la lucha armada de ultraizquierda que, sin embargo, y esto asombrará a sus seguidores, siempre ha trabajado mano a mano con nazis…

 

Tiene horas y horas de conversación telefónica con él. ¿Tiene pensado hacer algo con todo este material?

Por supuesto. De hecho ya estamos subiendo a la página web algunas de esas grabaciones. Ahora, además,  estoy trabajando en el guion del documental de TV y ahí incluiré  ese material. Más adelante quizás me plantee hacer un ensayo o un documental dedicado íntegramente a la figura de Carlos el Chacal. Realmente lo merece.

Explicaque acudió a más de una reunión en representación suya. ¿Quién acudía a estas reuniones y qué se discutía?

Depende de la reunión. En el Foro Socialista de Estocolmo (Suecia) nos reuníamos grupos revolucionarios y de izquierda de todo el mundo. Ilich entró en la reunión a través de mi teléfono móvil. Y supongo que se dicen las mismas tonterías, palabrerías y discursos vacios que  en ninguna otra reunión política.  En las reuniones revolucionarias, como las del Comité por la Repatriación de Ilich Ramírez, llegamos a especular con la posibilidad de que Hugo Chavez consiguiese que las FARC le entregasen a Ingrid Betancourth y poder intercambiarla a Francia por Ilich Ramírez. Le brillante Operación Jaque terminó por eliminar esa posibilidad.

 

Explicaba que tenía previsto enviarle un ejemplar del libro, cosa que imagino que ya habrá hecho. ¿Tiene noticia de cuál ha sido su reacción? ¿De no ser así cuál espera que sea?

Se lo envié a Isabel Coutant, su esposa y abogada, pidiéndole que lo entregase a Ilich en su próxima visita a la prisión. Y conociendo a Ilich, y lo escrupulosamente meticuloso que es, supongo que se lo estaré leyendo de cabo a rabo. A su hermano Vladimir y a sus sobrinos también se lo he enviado, porque se que estaban muy enojados por lo que se había publicado en los medios antichavistas, intentando instrumentalizar mi libro.  Espero sus reacciones.

 

Han colocado bombas en su coche, estuvo a punto de ser secuestrado. Imagino que deben haber sido infinitas las situaciones límite por las que ha pasado a lo largo de la investigación.

Era previsible que conviviendo con personas que creen que la violencia es una forma lícita de defender sus ideas, y que hacen de la lucha armada su “modus vivendi”,  tarde o temprano tendría que asumir algunos riesgos. Aunque no más que los de cualquier reportero de guerra que se juega la vida en un conflicto armado para que podamos conocer la verdad desde nuestros cómodos hogares; o los concejales del PP o el PSOE que viven en Euskadi amenazados por ETA, o que cualquier cooperante voluntario que se juega el tipo tratando de llevar ayuda humanitaria a la franja de Gaza…

 

Al inicio hablábamos de Ali Bey, que murió envenenado, ¿no le teme a un final similar o dicho de otra manera no tiene miedo de las consecuencias que pueden conllevarle sus investigaciones? ¿Cómo se vence el miedo?

Al miedo no hay que vencerlo, es un aliado que te permite permanecer atento, alerta, en guardia. El día que un infiltrado deja de tener miedo inevitablemente comete errores. En cuanto al final de Ali Bey, ocurrió en su segundo viaje, en el que tentó mucho a la suerte. Yo procuro asumir sólo los riesgos estrictamente imprescindibles en cada situación, pero soy consciente de que cada vez hay más personas que realmente desean mi muerte, y que tarde o temprano se me acabará la suerte.

 

¿Cuántas veces le han dicho que está loco?

He tenido que oir y leer muchas tonterías sobre mi. Al principio de esta infiltración pude leer, en un cibercafé de Ramallah, como algunos pseudoperiodistas me retaban, tras mi libro anterior, a irme a Palestina o a Oriente Medio… Pero yo no puedo defenderme de las críticas o los insultos. Solo mi trabajo puedo hecerlo. Y ahora, 6 años después, puedo responder a esas críticas y decir: es que ya estaba en Palestina  cuando me lanzaban el reto. Loco, suicida, inconsciente, kamikaze… suelen ser las cosas menos groseras que me dicen normalmente.  Yo no creo que un demente aguantase tantos años haciendo este trabajo sin que lo hubiesen pillado alguna vez. Sin embargo reconozco que la tensión y el stress de las últimas investigaciones me van haciendo mella. Y no descarto buscar ayuda de especialistas.

 

Sus seres más allegados, familiares, amigos… ¿cómo sufren o viven ellos sus investigaciones? ¿Saben que usted es Antonio Salas?

Mis padres solo se enteran de en que estaba metido cuando termino la infiltración. Sería absurdo preocuparlos innecesariamente antes. Ahora ya entienden porque me había dejado esta barba tan larga, porque estaba tan moreno, y porque les había dicho que me había hecho vegetariano (decirles que no comía cerdo habría sido demasiado obvio). Pero la inmensa mayoría de mis amigos, no saben que soy Antonio Salas. Tampoco ninguno de mis compañeros de estudios, ni mis vecinos, ni mi familia menos directa.  Afortunadamente hay suficientes falsos antonios salas circulando por ahí, como para que mis allegados sospechen de mi.

 

Imagino que todas estas investigaciones deben de causarle un desgaste psicológico, ¿no és así? ¿Existe la denominada “enfermedad del infiltrado”?

Sí, se denomina “estampamiento”. Por eso los verdaderos profesionales de la infiltración, yo sólo soy un aficionado, trabajan en pareja. En una infiltración policial o de algún servicio de inteligencia, el agente encubierto es seguido por un compañero que se ocupa de detectar cualquier posible síntoma del “estampamiento”. Cuando un agente se infiltra durante largos periodos de tiempo en bandas de crimen organizado, delincuentes, etc, es posible que su identidad ficticia termine empañando su criterio policial, y por eso tiene una “sombra” que sigue su evolución psicológica. En mi caso, desgraciadamente, trabajo solo, y debo confiar en mi propio criterio para controlar mi delirio.

 

¿Alguna vez tuvo que cruzar la ley? Y en un plano más ético, ¿ha tenido que actuar en contra de sus convicciones morales?

A estas alturas tengo muy claro que ningún reportaje justifica la comisión de un delito. Además, la única forma de que mis grabaciones de cámara oculta continúen siendo útiles policial y judicialmente, o que yo pueda seguir siendo testigo protegido y declarar en juicios en base a mis investigaciones, es que no puedo participar de ningún delito. Afortunadamente Carlos el Chacal, Teodoro Darnott y otros personajes de “El Palestino” eran quienes insistían en que yo permaneciese en el aparato legal y no hiciese nada que pudiese dejarles sin su hombre en la red y su principal representante legal. En cuanto a la ética, a estas alturas tengo muy claro lo que yo considero moral o inmoral. No tengo ningún reparo en grabar a criminales o delincuentes. Pero en otros casos, por ejemplo el del líder palestino Ibrahim Abayat, pese a ser considerado por el Mossad un terrorista, yo nunca me vi capaz de grabarlo con la oculta. Tarde 3 años en convencerlo para que me permitiese grabarle una entrevista, con mi tapadera de los medios árabes venezolanos.

¿Qué reacción espera de la comunidad islámica a la publicación de su libro?

Confío en que sepan valorar mi esfuerzo por distanciar al Islam del yihadismo. Y espero que al menos alguno de esos niños que yo vi llegar a las mezquitas, de la mano de sus padres, hace años, y que ahora son ya casi unos adolescentes,  que dentro de muy poco serán tentados por la lucha armada, se den cuenta a través de mi experiencia de que ni el Islam, ni ninguna causa, bandera o política, justifica el asesinato. Nunca. Si consigo que uno solo de esos niños, que muy pronto será tentado por los yihadistas, diga no a las armas, todo habrá merecido la pena.

 

¿Estamos condenados a tener que convivir con el terrorismo sea del signo que sea?

Sí. Mientras el terrorismo sea una arma política y económica tan rentable, continuaremos sufriendo ese estigma. Y muchos más inocentes morirán muy pronto en nuevos atentados.

 

Imagino que se lo ha preguntado en más de una ocasión, ¿pero lo que hace sirve para algo?

Cualquiera curioso que eche un vistazo a la sección “mis emails favoritos” en mi web, encontrará cientos, y he dicho cientos, de emails y cartas de chicos que dejaron el movimiento nazi después de leer “Diario de un skin”, y de chicas que dejaron de ejercer la prostitución tras leer “El año que trafiqué con mujeres”, o de hombres que decidieron dejar de consumir prostitución tras leer ese mismo libro. A mi, cierto o no, eso me hace pensar que mi trabajo es útil, que merece la pena. Y además me permite vivir situaciones, conocer personajes y experimentar sensaciones que jamás habría sospechado.  Sí, sin duda merece la pena.

 

Se cansará algún día de investigar y de vivir como un infiltrado. Se ve llevando una vida “normal”.

Llevo una vida razonablemente normal. Creo que esa es la clave. Si no me han pillado nunca es porque no me disfrazo, no aparento ser quien no soy, sino que simplemente me adapto a una vida nueva. Busco cosas en común entre el mundo en que me voy a infiltrar y mi propia personalidad y sobre ellas cimento el personaje. A partir de ahí como, duermo, voy al cine, hago deporte, etc, con esa nueva identidad. Pero es que se puede llevar una vida normal y ser un skinhead o un musulmán…  Ellos lo hacen.

 

Cada vez va complicando más su historia. ¿Ya ha empezado a trabajar en su siguiente investigación, o aún es pronto para deshacerse de Muhammad Abdallah?

Por ahora sólo he terminado con el libro impreso y con el archivo adjunto en la página web, que esta destinado a policías, analistas, expertos en contraterrorismo, etc. Ahora viene la parte audiovisual. Estoy trabajando ya en el preguion para el documental de TV que confió terminar para después del verano. Queda visionar, minutar y editar cientos de horas de grabaciones, así que aun tardaré unos meses en poder desconectar de Muhammad Abdallah. Sin embargo, el personaje del próximo libro ya esta   vivo hace meses…

 

Hay mucha gente que por morbo o incluso profesores de periodismo que para dárselas de interesante y ligar con sus alumnas dicen ser Antonio Salas. Simplemente por curiosidad. ¿Ha conocido alguno de estos Antonio Salas “impersonators” sin que éstos supieran que estaban frente al auténtico?

No exactamente. Aunque he sabido de varios indirectamente. Pero durante el rodaje de la película “Diario de un skin”, mientras compartía mesa con el equipo de la película pude escuchar como un supuesto “amigo de mi infancia” relataba anécdotas que inventaba de mi juventud a unas atractivas chicas del equipo, sin darse cuenta de que a un par de metros estaba el auténtico. Sólo Tristan Ulloa, el actor que me interpretaba, y el director Jacobo Rispa sabían que yo era Salas en aquella mesa.  Y realmente es una sensación extraña pero divertida poder presenciar como la gente opina sobre ti sin saber que estas presente.  Supongo que es la única forma de conocer su opinión sincera. En el rodaje de la otra película basada en mi trabajo me ocurrió lo mismo. Aunque en esa ocasión llegue tarde a una sesión de grabación y no me dejaron pasar porque, obviamente, yo nunca me identifico como Antonio Salas. Si alguien te dice que es Antonio Salas, te esta mintiendo.

 

 

Oriol Rodríguez

Revista Rolling Stone

Comentarios

jajajs "si alguien te dice

jajajs "si alguien te dice que es Antonio Salas te esta mintiendo" jajajja que grande.

Y alucinante la historia de Ali Bay, no tenia ni idea...

Como te admiro...te deseo

Como te admiro...te deseo todo lo mejor...
Un abaso.
Cris.

Gracias Cris, pero no hay

Gracias Cris, pero no hay nada que admirar. De verdad.

...someterse de adulto a una

...someterse de adulto a una “mutilacion genital” voluntaria no es admirable??? Mezclarse y convivir con algunos de esos cobardes malnacidos, y jugándote la vida, no es digno de admiración??? … y además modesto!!! ;)

Y a una persona que hace tanto bien como tu no se le puede acabar la suerte, pero si eso ocurriese, como decia ET, millones de admiradores estaremos aqui missssmo...

I can't wait to read your new book!!!

Abaso.

Aparte de no tener palabras

Aparte de no tener palabras por tu trabajo, creo y valoro mucho tu punto de vista a la hora de relatar todos los sucesos, opinar sobre los personajes, actuaciones, situaciones....!!

Estoy maravillado por saber que existe gente cómo tu, capaz de hacer una investigación de tal magnitud, y decir conformarse con salvar a un joven de caer en la tentación del terrorismo.

Por otra parte, estoy decepcionado viendo el provecho político del terrorismo de los que "gobiernan" el mundo!!

Me rindo a tus pies antonio, abdallah, muhammad o como quieras llamarte!! jaja

Sólo decirte que acabo de

Sólo decirte que acabo de empezar tu último libro El Palestino hace una semana y que no puedo parar de tratar de saber de ti...ya me he visto las dos películas basadas en tus dos anteriores libros. Cosas del destino fue mi novio el que me pidió para su cumple tu libro, pero como él estaba ahora leyendo otro yo comencé con él...por eso estoy hoy aquí y ya me he registrado y no tengo pensado perderte la pista ;) Escribo porque quiero que sepas que me pareces una persona extraordinaria simplemente por tu trabajo, excepcional en todos los sentidos en que un trabajo puede ser considerado así y que inevitablemente conlleva que, seguramente, personalmente también lo seas. Tu trabajo es y será un referente para muchísimas personas que buscan hacer las cosas bien. Nunca había sentido tanta admiración por alguien en tan poco tiempo. Te deseo la mayor suerte del mundo (que ya la estás teniendo, que no se te acabe nunca) en tu próximo trabajo...un abrazo.