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Memorias de un skinhead

Memorias de un skinhead

upongo que me quedé paralizado. Cuando José Carlos Flores se acercó sigilosamente por detrás a David y a Sergio, y disparó su pierna contra la espalda del segundo, no pude reaccionar. Sergio cayo de bruces por las escaleras del parking de La Castellana, golpeándose la cabeza contra la pared, rompiéndose la ceja y salpicando con su sangre a los ultrassur que acompañaban a José Carlos en la cacería de aquella noche. Una lluvia de golpes y patadas cayó sobre el joven hincha del Osasuna, mientras David, su hermano, conseguía zafarse del ataque de los hinchas neonazis del Real Madrid, para salir a La Castellana pidiendo ayuda. Pero ni en ese momento pude reaccionar. Lo único que podía hacer era intentar que mi cámara oculta, con la que llevaba meses grabando la vida secreta de los neonazis españoles, registrase hasta el último detalle de la cacería. Y sobretodo, no permitir bajo ningún concepto que los skinhead descubriesen que yo era un infiltrado.

Como en tantas palizas similares, Sergio se acurrucó en el suelo, mientras los skin head lo masacraban a golpes. A pocos metros, varias docenas de "cabezas rapadas" de ultrassur buscábamos a otros hinchas del Osasuna a los que atacar. Otras noches el objeto de nuestras cazas eran gays, negros o inmigrantes... ahora la consigna, es masacrar periodistas...

LA FURIA SKINHEAD

El pasado sábado, un numeroso grupo de cabezas rapadas neonazis, originarios del mismo pueblo y de diversos puntos del Vallés Occidental, irrumpió en la celebración de la fiesta mayor del municipio de Castellar, provocando una serie de altercados en el que se vieron implicados hasta 300 jóvenes. Los enfrentamientos entre skinhead y vecinos de la localidad, se repetirían en días sucesivos.

El lunes, en Alemania, la policía desmantela un complot neonazi para asesinar al candidato socialista al gobierno de Baviera. Y pocas horas después los cuerpos de seguridad suecos notifican la detención del presunto asesino de la ministra de Asuntos Exteriores Anna Lindh. Según el comunicado oficial, el homicida tenía vinculaciones con la extrema derecha sueca y con movimientos neonazis.

Casi al mismo tiempo A. Galan, el supuesto "asesino del naipe" cambia la que había sido su declaración oficial hasta el momento, declarándose inocente y asegurando que los verdaderos homicidas en serie eran dos skinhead, vinculados a la peña madridista Ultrassur, a los que él habría vendido el arma con la que se cometieron los crímenes.

Los ultras del Real Madrid, relacionados con el movimiento neonazi internacional de los Hammerskin, encolerizados con la cascada de críticas que llueven sobre ellos a causa de sus comportamientos violentos, protagonizan una protesta formal contra la directiva del Club Blanco.

Paralelamente los ultras del Futbol Club Barcelona, Boixos Nois, entre los que también se encuentran muchos cabezas rapadas, emiten un comunicado contra Joan Laporta, manifestando su malestar por las medidas tomadas por el club contra los grupos radicales. En el comunicado colgado de su página web (http://www.boixosnois.com) los boixos expresan una amenaza velada: "Dada la situación actual de las relaciones entre los responsables del F.C. Barcelona y nuestra Penya, esta Directiva declina cualquier responsabilidad sobre aquello que sucediera en el futuro".

Tanto las directivas del F. C. Barcelona, como las del R. Madrid, han manifestado tu temor a que la ira de los hinchas ultras, mayoritariamente vinculados con grupos skinhead, acarree nuevos actos violentos en el futuro cercano...

Pero, ¿a que se debe esa afluencia de noticias sobre la violencia skinhead en los últimos días?

VIOLENCIA SKIN = INMIGRACION + XENOFOBIA / FASCISMO

"Por fin ha ocurrido. El otro día le dimos una paliza a un moro que le había robado el bolso a una española. Pero lo hicimos delante de todo el mundo, diciendo que eramos nacionalsocialistas y que no queríamos inmigrantes delincuentes en nuestra nación, y todo el mundo nos aplaudió. Fue como volver al año 33, al triunfo del Fhürer. Por fin podiamos decir a la gente que eramos nazis y nos aplaudían...". Esta anécdota fue relatada al autor, por un skinhead barcelonés, componente de uno de los grupos muchos grupos neonazis que actualmente existen en España, y refleja extraordinariamente el factor determinante para comprender el incremento de los grupos xenófobos y racistas, vinculados a la violencia neonazi.

El las últimas primarias francesas, el neofascista Jean M. Lepen consiguió acumular casi un 20% de los votos de los electores, desatando un escándalo internacional. Lepen consiguió intrumentalizar políticamente el descontento de cada vez más ciudadanos que, ante la avalancha de inmigrantes ilegales que se introduce en Francia diariamente, han comenzado a ver con ojos cada vez más tolerantes, a los grupos racistas y ultranacionalistas, cuya principal lucha es la defensa de las fronteras.

En España partidos políticos de extrema derecha como Alternativa por la Unidad Nacional, el Movimiento Social Republicano, Democracia Nacional o España2000 siguen los pasos y estrategias del francés Lepen, intentando conseguir los votos de todos los españoles descontentos con los problemas sociales y policiales, asociados a las barrios de inmigrantes ilegales, que existen ya en todas las ciudades del país.

Mientras el gobierno y los cuerpos de seguridad del estado se ven impotentes para detener la avalancha de pateras, que diariamente conducen a nuestras fronteras a miles de inmigrantes magrebies y subsaharianos, los grupos neonazis ven reforzarse vertiginosamente sus filas, con nuevos candidatos a engrosar las filas del IV Reich, azuzados por la criminalidad asociada a los getos marginales de inmigrantes. Cada vez hay más, y el número de skinhead crece proporcionalmente al número de pateras que arriba a las costas andaluzas.

LA PARADOJA DE UN NACIMIENTO

Sorprendentemente el origen del movimiento skinhead se encuentra en los inmigrantes jamaicanos, de raza negra o mulatos, que llegaron al Londres de los años sesenta, portando con ellos un estilo musical que pronto se popularizó entre la juventud británica; el ska.

En torno a ese nuevo estilo musical, de letras y percusiones agresivas, orbitaban toda una pléyade de tribus urbanas, como los rockers, hippys, teddy-boys, mods, hell-angels, etc. Una de ellas, cercana al punk, adoptó una estética paramilitar, rapando sus cabezas para diferenciarse de los hippys de largos cabellos, e integrando los símbolos de la clase obrera, como los tirantes, los martillos, etc.

Aquellos primeros cabezas rapadas estaban ideológicamente más cerca de la extrema izquierda que de la extrema derecha, y aún tendrían que transcurrir diez años hasta que, ya en la década de los setenta, algunos cabezas rapadas, cada vez más irritados por la afluencia descontrolada de inmigrantes a la Gran Bretaña de aquella época, y por las drogas que comenzaron a hacer su aparición en las calles, se afiliaron al Frente Nacional. En este partido político inglés, de extrema derecha, nació el skinhead neonazi tal y como hoy lo conocemos. Sin embargo es justo subrayar que existen otras tribus urbanas, también identificadas como skinhead, cuyos postulados son radicalmente antifascistas y antirracistas; son los Sharp, red skin, etc.

Por aquellas fechas comenzaron a dejarse ver los cráneos rapados de los neonazis, en las gradas de muchos estadios. Y los actos vandálicos y violentos de los primeros hooligans, hinchas ultras de equipos como el Liverpool, empezaron a tejer la leyenda negra de los skinhead. Junto a las banderas, pancartas y estandartes de los equipos de futbol, empezaban a dejarse ver las primeras svásticas, cruces célticas y símbolos neonazis.

En España habría que aguardar hasta mediados de los 80 para que los primeros cabezas rapadas se dejasen ver en los estadios de futbol. Y fueron las Brigadas Blanquiazules del Español, en Barcelona, las primeras en fusionar las svásticas nazis con las banderas del equipo. A las Brigadas del Español seguirían cada vez más hinchadas ultras, que paulatinamente se irían identificando con la causa skin neonazi, como el Frente Atlético del Español, los Boixos Nois del Barcelona, o Ultrassur del Real Madrid.

Paradójicamente el odio mortal que se profesan hinchadas como Ultrassur y Frente Atlético dentro del estadio, no impedía que los neonazis del Real Madrid y del Atletic pudiese reunirse después del partido para asistir juntos a un mitin político, a una manifestación contra los inmigrantes, o simplemente a una "cacería humana". Lo se porque yo también he asistido a todos esos actos.

FUTBOL Y FASCISMO

Cualquiera de las hinchadas ultras del fútbol español, compuesta en mayor o menor medida por skinhead nacionalsocialistas, podría generar miles de páginas de noticias. Todas tienen unas características muy similares. Su financiación, implicaciones políticas y relación con las directivas del club son muy similares. Aunque probablemente de todas ellas la más representativa es Ultrassur.

Según exponían en su propia web, "durante la temporada 1981-82, cuando el Real Madrid disputa la final de la Copa del Rey en Valladolid frente al Sporting de Gijón, un grupo de jóvenes radicales pertenecientes a la peña Las Banderas, protagonizan una larga serie de incidentes frente a la Hinchada Fondo Sur del Sporting, actualmente Ultra Boys. A raíz de estos incidentes, estos miembros son expulsados de la peña, lo cual sienta las bases para la creación de Ultrassur".

Tras la expulsión de Las Banderas, y "en la presentación del Real Madrid , en la temporada 82-83, este grupo de jóvenes liderado por Antonio Guerrero, decide formar Ultrassur, acto que toma forma definitiva con la creación del primer carnet del grupo".

A partir de ese instante los Ultrassur comienzan a protagonizar todo tipo de incidentes violentos, dentro y fuera de los estadios de fútbol. Palizas, destrozos y un marcado activismo neonazi, que pronto los hace destacar de otras peñas futbolísticas vinculadas al movimiento skin. En 1998, cuando miembros de Bastión, una de las secciones del Frente Atlético, asesinan a Aitor Zabaleta, el Grupo de Violencia en el Deporte de la Policía, recién creado ese año para investigar los incidentes ultras en Madrid, tiene su bautismo de fuego. Esta grupo policial solo existe en la capital de España, y desde entonces los mismos funcionarios que la semana pasada detuvieron a los cabecillas de Ultrassur, han venido realizando un meticuloso seguimiento de las andanzas de estos radicales por todo el país... e incluso fuera de España.

Algunas de sus mayores "hazañas" han pasado a la historia. Como la detención de la plana mayor de Ultrassur, en marzo de 1998, en Bonn, a donde se habían desplazado docenas de ultras para apoyar al club blanco, exhibiendo svásticas, cruces gamadas y otros símbolos nazis prohibidos en Alemania. En otros desplazamientos del club blanco, los ultrassur protagonizaron destrozos, palizas y actos de vandalismo que consideran su mejor currículum, como los históricos incidentes de Oviedo, Portugal, Tenerife, etc.

Aunque un punto de inflexión en la historia de los radicales blancos se produce cuando, en un partido de copa de Europa, en 1998, derribaron una portería. Eso motivó una sanción al club, y el exilio de los ultras, de su "hogar" en el fondo sur del Bernabeu, a la Grada Joven, durante tres temporadas. En la presente, 2001-2002, el Real Madrid consideró que el comportamiento de los ultrassur era ejemplar, y los devolvió a su histórica ubicación, en el fondo sur. Pero el considerado "comportamiento ejemplar" de los neonazis, se limita al interior del estadio, donde salvo incidentes aislados, no han motivado ningún escándalo. Pero después de cada partido, la bestia era liberada.

A pesar de que los abogados de ultrassur, con Raul Velásquez Gallo a la cabeza, han intentado minimizar la vinculación entre el movimiento neonazi y los ultras del Real Madrid, yo entré en la peña a través de los skinhead nazis.

Durante tres meses frecuenté sus chats, listas de correo y páginas web en internet, hasta familiarizarme con su ideología y vocabulario. Los mismos radicales con los que charlaba en los canales "#hinchas_realmadrid" o "#ultrassur", me los topaba en chats como "#nazis", "#nuevorden", etc. Comencé a frecuentar sus locales de copas, asistir a conciertos, participar en mítines, conferencias y manifestaciones de extrema derecha, y siempre me encontraba con componentes de ultrassur.

El trabajo de infiltración es como un papel cinematográfico. Solo que si sale mal nadie dice corten, y se repite el plano. Si hubiese levantado sospechas y me hubiesen descubierto la cámara oculta, no habría marcha atrás, así que debería ser muy convincente. Memoricé sus canciones, sus himnos y su liturgia. Aprendí sus claves secretas (como el número 88, que simboliza las octavas letras del alfabeto HH de Heil Hitler), y busqué en mi propia personalidad todos los elementos que pudiesen coincidir con la filosofía nazi: interés por la historia de la II Guerra Mundial, y por el paganismo; amor al deporte y a la naturaleza, etc. Decoré mi casa con svásticas, cruces gamadas y posters nazis, y afeité mi cráneo al cero. Vestía cazadora bomber, botas DocMartins y camisetas de las SS, y durante meses fui un cabeza rapada más, merodeando por los alrededores del Bernabeu.

Así, como uno de tantos skinhead aficionado al fútbol, terminé por ganarme las confianzas de Álvaro Cadenas y de José Luis Ochaíta, líderes indiscutibles de los Ultrassur, y activos componentes de la ultraderecha patria, que no suelen faltar en el valle de los caídos en las celebraciones del 20 N.

José Luis Ochaita, nacido el 24 de febrero de 1965 en Gárgoles de Abajo (Guadalajara) posee una amplia colección de antecedentes. Ha sido detenido en Oviedo, en septiembre del 88, por lesiones y daños; en marzo del 98, en Bonn, por difundir símbolos nazis, etc. Aunque su detención más relevantes se produjo durante un partido de baloncesto, en que saltó a la pista intentando -presuntamente- agredir al arbitro que había pitado en contra del Real Madrid. Aquella detención le valió una sanción que lo mantuvo durante varios años vetado en el Bernabeu, aunque si acompañaba al equipo en sus desplazamientos.

Ochaita, alias "Ocha", es el intermediario entre el club blanco y los ultras. Apoyó a Mendoza -"padrino" de ultrassur- en sus elecciones a la presidencia del club (consiguiéndole los votos de los ultras), y desde que en 1992 ultrassur se registró como marca comercial, vive de la venta de un variado merchandising de productos "oficiales" de la peña. Antes de cada partido Ochaita monta un puesto de venta en un bar situado en la calle Marceliano Santamaría, a pocos kilómetros del Bernabeu. En ese bar, anteriormente llamado Mister Raff y ahora Moai, Ocha obtiene lucrativos beneficios económicos, tanto con los productos de la firma ultrassur, como con los pases que el club le cede, y que él vende clandestinamente. Uno de mis objetivos era demostrar esa forma de financiación, sustentada por los pases del club, pero Ochaita, como todos los neonazis, es muy desconfiado, y mis primeros intentos fueron fallidos. Tarde meses en que José Luis Ochaita Martín me vendiese una de las entradas que le regala el club blanco. No lo conseguí hasta ser uno más de los socios de la peña. Mi carnet de ultrassur lleva el número 1019. Pague 2000 pesetas por cada invitación, pese a que todas ponen que está prohibida su venta.

Los productos de la marca ultrassur comenzaron a comercializarse internacionalmente a través de internet, justo cuando yo estaba infiltrado en la peña. La página web de ultrassur, realizada por Fernando Lopez, estaba hermanada con otroas dos páginas web nazis; Juventudes Canillejas y Hammerskin. Los diseñadores de las 3 web eran los mismos.

Los dominios ultrasur.com, ultrassur.com y ultras-sur.com también fueron registrados, para evitar imitadores. Uno de los propietarios es Álvaro Cadenas, considerado por la prensa como el número dos de la peña, aunque mi experiencia me indica que es el mito y el líder más respetado dentro del grupo, especialmente por los más jóvenes. En la intimidad de locales como La Bodega, de Alcalá de Henares, o de otros pubs madrileños como 88, El Refugio, Tarumba, etc, los jóvenes skinhead cuentan las hazañas de "el Álvaro", como si de un personaje legendario se tratase. Su cicatriz en el cuello, proferida con una navaja durante una pelea contra un izquierdista rival, es admirada por todos los aspirantes a "cabezas rapadas" del Real Madrid.

Álvaro Cadenas nació 9 de septiembre de 1971 en Madrid. En estos momento intenta recurrir una sentencia que lo condena a cuatro años de cárcel por lesiones, atentado, resistencia y desobediencia grabe a un agente de la autoridad. En el transcurso de una revuelta, durante una fiesta en Las Rozas, en septiembre del 99, presuntamente apuñalo a un policía. LA VANGUARDIA ha tenido acceso a todo el expediente redactado por la Guardia Civil en torno a la detención de Cadenas ese día. Al cachearlo le descubrieron 138 entradas para el partido Real Madrid-Deportivo, que presumiblemente deberían ser vendidas por Ochaita en el Mr Raff antes del encuentro.

Sin embargo Cadenas había sido detenido anteriormente en muchas ocasiones; en marzo del 98 por difundir símbolos nazis en Bonn, en diciembre del 93 por robo con intimidación en Madrid, en diciembre del 89 por lesiones en Madrid, en septiembre del 88 por daños y lesiones en Oviedo, etc. Paradójicamente Cadenas es Licenciado en Derecho, una rama jurídica que ha seguido por tradición familiar. Y lo más sorprendente es que durante mi convivencia con los ultrassur conocí a otros muchos estudiantes, licenciados, o profesionales del Derecho, como Sergio Rodríguez Moreno (alias Chopi) o Raúl Velásquez Gallo. Skin Heads como Cadenas o el Chopi nada tienen que ver con el erróneo mito de que los "cabezas rapadas" son jóvenes ignorantes y sin formación académica. No en vano grupos neonazis históricos en España, como Bases Autónomas, nacieron en la facultad de derecho de la Universidad Complutense...

EL APOYO DEL CLUB

A medida que mi integración con los ultras era más acentuada, descubría más y más secretos de los neonazis del Real Madrid. Algunos de ellos, como Javier Barrios Fernández (alias Javito), detenido en varias ocasiones por lesiones, daños y desordenes públicos, o Eduardo Clavero Rodríguez, que actualmente cumple condena en la prisión de Soto del Real por homicidio doloso, formaban parte de los grupos de música skin más importantes de España. Javito en Estirpe Imperial, y Edu en Batallón de Castigo, sus canciones son una muestra representativa de la música para el odio que caracteriza el movimiento neonazi. Letras contra la inmigración, la democracia o la policía, trasmiten a las nuevas generaciones la forma de vida que han elegido los skin head.

Estirpe Imperial, Batallón de Castigo, y otros grupos similares, participan en los conciertos organizados en distintas ciudades españolas por los Hammerskin, entre cuyos componentes podemos encontrar a muchos miembros de ultrassur. Sin embargo justo es reconocer que los ultrassur de Hammerskin se encuentran en guerra abierta, desde el año 2001, con el otro colectivo skinhead relevante en España; los Blood and Honour, quienes intentan desmarcarse de la violencia asociada al fútbol, y presentar una imagen más "ética" y política del movimiento neonazi español. Este colectivo esta estrechamente vinculado con organizaciones de extrema derecha como Democracia Nacional, Alternativa por la Unidad Nacional, Movimiento Social Republicano, o el Circulo de Estudios Indoeuropeos; la primera asociación cultural neonazi que ha conseguido legalizarse en España.

Fueron algunos de ellos, con mayor implicación política, los que me facilitaron fotografías, camisetas y balones autografiados por jugadores y exdirectivos del club blanco, cedidos a los ultrassur. En algunas de esas fotografías personajes como Guti, Figo, o el mismísimo Ramón Mendoza ondea las banderas y bufandas de ultrassur. Estos reclamos publicitarios, y esta cesión de la imagen, ha sido uno de los favores más beneficioso para los ultras.

Otro, como ocurría en el caso de los Boixos Noix en Barcelona, o el Frente Atlético en Madrid, es la cesión de un almacén, dentro del estadio, que el club blanco aseguró haber retirado a ultrassur hace años, pero en el cual, durante mi investigación, los radicales del Real Madrid continuaban guardando sus banderas, pancartas y tambores. Más aun, según me explicaban esos mismos neonazis, "...lo más acojonante es cuando nos dejan las llaves y podemos bajar al campo a jugar nosotros sólos. ¿Te imaginas? Todo el estadio para ti...".

¿Y DESPUES DEL PARTIDO, QUE?

Pero los skinhead no dejaban de ejercer como tales cuando concluye el partido. Los skin son los únicos neonazis que no ocultan su ideología. Sus tatuajes, sus cráneos rapados, sus cazadoras bomber repletas de runas, svásticas o cruces gamadas, no dejan lugar a dudas. No se trata de una pose estética para acudir al futbol. El movimiento skin es una forma de vida.

Yo puedo dar testimonio que los mismos rostros que me acompañaban en las gradas del estadio, eran los que después me encontraba en un concierto de musica skin, en una manifestación política de Extrema Derecha, o en un acto cultural fascista. Son nazis 24 horas al dia, 7 días a la semana. Y además se enorgullecen de ello.

Partidos politicos, asociaciones culturales, distribuidoras bibliográficas, productoras discograficas... el entramado neonazi es un tejido mucho más complejo y profundo. Los brotes de violencia, protagonizados por los cabezas rapadas, son solo un síntoma del cáncer que crece, rabioso y feroz, en las entrañas de la sociedad europea del siglo XXI. El cancer del odio racial y la intolerancia.

Antonio Salas