Javier Zabaleta pasó estas navidades de 2005, y recibió el año nuevo 2006 sin su hijo Aitor. En realidad la familia Zabaleta viene celebrando las navidades sin Aitor desde aquel fatidico 8 de diciembre de 1998, cuando un grupo de aficionados del Atletico de Madrid, nazis, encabezados por Ricardo Guerra, le propinaron una paliza y terminaron apuñalándolo.
Las del 98 fueron las primeras navidades sin Aitor. Que murió asesinado por un grupo de imbéciles fanáticos, embriagados por el poder de la svástica. Pero Javier tenía la esperanza de que el estúpido asesinato de su hijo sirviese al menos para luchar contra la sinrazón de la violencia nazi en España. Y espero. Esperó siete años, hasta que se ejecutase el juicio contra Bastión, el grupo nazi de hinchas del Atlético de Madrid, que mató a su hijo.
Javier Zabaleta, nunca volverá a ver a su hijo. No asistirá a su boda, ni le dará nietos. No volverá a partir el turrón, ni a comer las uvas, ni a brindar con las doce campanadas del año nuevo con Aitor, porque un grupo de jóvenes skins quiso demostrar el poder de la supremacía nacional, apaleando a un grupo de “vascos” que cometieron el delito de atreverse a pisar Madrid para animar a su equipo en un partido de futbol. Pero Javier Zabaleta tenía la esperanza de que Bastión fuese declarado una asociación ilícita. Eso abriría jurisprudencia para poder aplicar el mismo principio a otros grupos nazis que también creen que la violencia es un argumento. Y que cada fin de semana, a las puertas de cada estadio, o no, aplican esa violencia a otros hinchas y aficionados al futbol, o a maricones y a putas, o a moros y a judios, o a negros y a rojos, o a “guarros” y a pijos, o a “vascos” y a “catalanes”, o a sudacas y a nacionalistas, o a burgueses y a mendigos, o a punkis y a progres, a todos…
Ultrassur, Hammerskin, Blood & Honour, Brigadas Blanquiazules, Orgullo Blanco, KKK, CEI, y todos los demas grupos nazis, algunos incluso legalizados como asociaciones culturales, esperaban la sentencia a este juicio con tanta ansiedad como Javier Zabaleta, y el Movimiento Contra la Intolerancia, liderado por Estaban Ibarra, personados como acusación particular en el caso. Si Bastión era considerado una asociación ilegal, los demás grupos nazis españoles podrían seguir la misma suerte, y recibir todo el peso de la Ley. El resto de ciudadanos viviriamos un poco mas tranquilos, y los violentos verían como la justicia cortaba sus alas.
Durante semanas Javier Zabaleta asistió estoicamente al juicio. Revivió, una vez mas, la absurda muerte de su hijo. Escuchó las excusas, justificaciones y argumentaciones de los nazis y los abogados que los defienden, y a principios de diciembre de 2005, muy poquitos dias antes de cumplirse al fatal aniversario del asesinato, escuchó la sentencia: inocentes.
La sentencia nº 115/05, dictada por las Ilustrisimas Señorías Mª Luisa Aparicio, Ana Mª Ferrer y Ana Rosa Nuñez, de la sección 7 de la Audiencia Provincial, accesible en http://www.antoniosalas.net/index.php?page=show_news, considera “hechos probados” que los 11 imputados, entre los que había hasta algún actual miembro del Cuerpo Nacional de Policia (como Pablo Román) y algún miembro del glorioso ejercito español (como Ismael Blázquez Muñoz) pertenecían al grupo de Ricardo Guerra, Bastión. Que asistieron al partido de ida Real Sociedad-Atlético de Madrid, desplazándose al estadio en un autobús fletado por el Frente Atlético, acomodándose en la grada bajo una pancarta en la que figuraba el nombre del grupo: Bastión 1903, flanqueado por un emblema del Atlético de Madrid y un hacha de doble filo. El hacha de doble filo es el símbolo nazi que también utiliza el grupo madridista Ultrassur, y que cada domingo hondea impunemente en el Bernabeu, pero también lo usa el grupo fascista A Vanguardia italiano (no cofundir con el órgano de información de la Coordinadora Nacional Revolucionaria Vanguarda, de los skinheads portugueses) y el Frente Sindicalista de la juventud. Además es el símbolo de la revista granadina Orden Nuevo; da nombre a la distribuidora (Doble Hacha) de los Lobos Negros, escindidos de Bases Autónomas; es el emblema de la distribuidora La Camisa Negra de Almería y también de la Hermandad Nacionalso¬cialista Armagedón, cuyos miembros fueron detenidos por la poli¬cía valenciana en el año 2002.
Esta sentencia considera probado también, en base a los videos de seguridad del estadio, que algunos de los imputados de Bastión hacían el saludo nazi durante el partido, que algunos llevaban incluso el símbolo nazi de la cruz gamada en su camiseta, y que llegaron a quitársela para hondearla a manera de bandera durante el partido de fútbol.
Y probado esta también que el día del partido de vuelta, y del homicidio de Aitor Zabaleta, se produjeron distintos altercados en Madrid entre hinchas del Atleti, entre los que estaba el actualmente policía nacional Pablo Roman y otros encausados de Bastión, e hinchas de la Real Sociedad. Incidentes que se produjeron antes de que los ultras se desplazasen, en el coche de Román, al Vicente Calderón.
La sentencia considera probado también que mas tarde, en los alrededores del Calderón los hinchas del Atleti protagonizaron actos violentos contra los seguidores de la Real Sociedad desplazados a Madrid en un autobús fletado por la “peligrosísima” para la estabilidad de España y del poder nacional socialista, Peña de Mujeres de Izar. Cuando la policía intervino para contener aquellos actos violentos, varios agentes, como el 90.915 fueron heridos, pero pese a ello se produjo la detención de los miembros de Bastión imputados, en medio de “mucha violencia”. Aunque para entonces Aitor ya había sido apuñalado, falleciendo horas después. En el registro domiciliario, en casa de algunos de esos hinchas detenidos como Carlos Alfonso de Bedoya fueron incautados diferentes objetos, pegatinas o cassettes con símbolos nazis e himnos nazis y de la extrema derecha.
La sentencia considera probado también que algunos acusados, como el ahora policía Pablo Román, cuya presencia en los altercados en los que fue apuñalado Aitor no esta constatada, aparecen en el estadio bajo “una pancarta negra con las letras Skin Head”.
Pese a todo esto varios de los imputados, como Jose Luis Lopez, o el policía, fueron absueltos de todos los cargos. Y el resto de acusados, fueron absueltos de la acusación de pertenecer a una asociación ilícita. En el peor de los casos, se les condena por “desordenes públicos”. Como bien recuerda la sentencia, en su página 27, y cito textualmente: “no esta de más recordar que el hecho de que se reúnan personas que ideológicamente sean de extrema derecha no es constitutivo de delito”.
Mis antiguos camaradas skinhead han recibido la sentencia con gran alegría. Una vez más han sido beneficiados por la democracia de la que tanto abominan, y que protege sus derechos por encima de sus ideologías. Ultrassur, Hammerskin, Blood & Honour y los demás grupos nazis españoles respiran aliviados. Si la justicia no condena a Bastión, tras el homicidio de Aitor Zabaleta, ellos están a salvo.
Por una España blanca
Después de la publicación de “Diario de un Skin” y de la emisión de mi reportaje sobre los grupos nazis en España se desataron la iras entre los diferentes colectivos fascistas que pedían mi cabeza. Se hicieron, aun se hacen, todo tipo de conjeturas, la mayoría francamente divertidas, sobre mi identidad. E incluso se divulgaron varios supuestos nombres y hasta fotos de los “verdaderos” Antonio Salas. E incluso hubo algunos temerarios que se hicieron, aun se hacen, pasar por mi. Afortunadamente mi identidad real sigue en el anonimato, y por eso pude continuar trabajando como infiltrado. Y volver a introducirme en locales nazis sin que los skinhead pudiesen sospechar que el autentico Tiger_88 volvía a estar entre ellos.
Cuando me infiltré en las mafias del tráfico de mujeres y de niñas, los neonazis buscaban solamente a los supuestos Antonio Salas que creían haber identificado. Y gracias a su credulidad yo pude usar de nuevo la cámara oculta para grabar a personajes como Jose Luis Roberto, líder del partido político España 2000, que tantos skinhead aglutina a su alrededor, y que al mismo tiempo encabeza la asociación de burdeles y prostíbulos de España: ANELA.
Solo un día antes de mi visita a la sede de Levantina de Seguridad, la empresa de vigilantes jurados y “seguratas” de Jose Luis Roberto, su partido político de extrema derecha: España 2000, encabezaba los diarios valencianos por haber convocado una nueva manifestación contra la inmigración. Lo paradójico es que más del 90% de las mujeres que son prostituidas en los burdeles españoles son inmigrantes ilegales traficadas por las mafias. Por supuesto ni Roberto, ni ninguno de sus camaradas, podía suponer que el verdadero Antonio Salas, y no los que ellos creen haber identificado, estaba de nuevo infiltrado entre sus filas.
Ahora, con la nueva infiltración en la que estoy trabajando, he vuelto a encontrarme con mis viejos camaradas neonazis, y una vez más el anonimato, que debo pagar como peaje para poder hacer mi trabajo, de nuevo me ha permitido convivir con algunos de mis viejos camaradas. Y puedo dar testimonio de que las cosas no están mejor que antes de mi “Diario de un Skin”, sino al revés.
En agosto de 2005, por ejemplo, centenares de skinhead se dieron cita en Fuengirola para asistir a un nuevo concierto de música nazi. La sala se llenó con las notas cargadas de rabia de la “musica del odio”, y en el escenario un entusiasta Eduardo Clavero , entre otros, lideró como en los viejos tiempos, a los camaradas de Batallón de Castigo, tras haber salido de prisión una vez cumplió su condena por homicidio, editando un nuevo disco de la legendaria banda neonazi: Akelarre. Clavero no ha cambiado. Y su repertorio tampoco. Pero lo más inquietante de ese concierto fue que muchas caras nuevas han ido sumándose a los veteranos, como Edu.
Poco después de la publicación de mi libro, prácticamente todos los skin que aparecen en sus páginas fueron detenidos, antes o después, por la Guardia Civil o el Cuerpo Nacional de Policía. Muchos jóvenes skin decidieron dejar el movimiento nazi después de leerlo, y en www.antoniosalas.net han sido reproducidos muchos de esos mails y cartas de ex-nazis que se vieron reflejados, o incluso reconocidos, en mi “Diario de un Skin” y que descubrieron como estaban siendo manipulados por sus dirigentes. Otros muchos tuvieron que esperar a la publicación de “El año que trafique con mujeres”, y a comprobar irrefutablemente como existía un vínculo entre los lideres políticos que los convocaban a manifestaciones y actos contra la inmigración, y los proxenetas que vivían de la explotación sexual de esas “sudacas, negras, moras o judias” contra las que se manifestaban. Algunos skin, y sobretodo algunas skingirl me escribieron furiosas. Se sentían estafadas por apoyar a grupos politicos, como España 2000, que supuestamente luchan contra la inmigración, pero que al mismo tiempo están involucrados, a través de sus líderes, en el negocio de la prostitución de esas mismas inmigrantes.
Naturalmente los grandes medios no se hicieron eco de esta paradójica realidad, y la mayoria de los nazis ignoran como sus líderes políticos los utilizan como borregos. Por eso cada vez más jóvenes europeos, preocupados por la incontenible afluencia de inmigrantes ilegales, se sienten tentados por los grupos que, supuestamente, pretenden proteger a la nación, y a la raza blanca, del mestizaje cultural, y de la “invasión” de extranjeros que llegan a nuestras fronteras… Lastima que ninguno de ellos se tome la molestia de averiguar las monstruosas circunstancias que rodean la vida de esos extranjeros para obligarlos a venir a España arriesgando sus vidas. Sobretodo a ellas, las magrebies, nordicas, subsaharianas o latinas que terminarán siendo prostituidas en los burdeles federados por algunos de sus líderes de la extrema derecha…
La sentencia de Bastión lo dejó claro: pertenecer a esa extrema derecha no es un delito. Irse de putas y alimentar con nuestro dinero a las mafias que traen mujeres y niñas a nuestros burdeles tampoco. Javier Zabaleta está agotado por el esfuerzo de intentar ilegalizar a esos grupos violentos, racistas y xenófobos. Y otros, como Esteban Ibarra o yo mismo, también. Sin embargo, la lucha continúa y el Movimiento contra la Intolerancia ha presentado un recurso de casación en el Tribunal Supremo contra esta decepcionante sentencia, un recurso al que se ha adherido la familia Zabaleta y del que se espera una respuesta de la Justicia a la altura del problema.
Políticos, jueces y fiscales y presidentes de los clubs de futbol tienen mucho mas poder y medios que nosotros para luchar contra la lacra del odio. Pero supongo que hasta que no sean sus hijos los asesinados por el fanatismo, seguirán limitándose a considerar las acciones de los nazis como meros “desordenes públicos”.
Antonio Salas
www.antoniosalas.net


Acabo de ver al padre de
Enviado por mariabefs el Mié, 09/06/2010 - 10:23.Acabo de ver al padre de Zabaleta en el video del reportaje de Diario de un Skin, y no he podido evitar que se me escapen las lagrimas. Gracias por el trabajo que haces Toni.