Hoy los informativos internacionales no hablan de otra cosa. Ha vuelto a ocurrir. Un joven, apenas un adolescente, embriagado por la estética de la violencia, por la iconografía heróica de las armas de fuego, y por su odio a quienes no piensan como él, se cree con derecho a decidir sobre la vida y la muerte de otros seres humanos, escudándose tras unas supestas creencias o ideologias blasfemas. Y mata en nombre de ellas...
No, no me refiero al ... continúa la lectura


