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El Tribunal Supremo también condena a Hammerskin

El Tribunal Supremo también condena a Hammerskin

Pocos días despues de recibir la sentecia del Tribunal Constitucional que condenaba el uso de la cámara oculta en el periodismo de investigación, nos llego otra sentencia, esta vez del Tribunal Supremo que, al menos desde mi experiencia personal, parece contradictoria. Se trata de la ratificación a la condena del grupo Hammerskin-España, en cuyo juicio fuí llamado a declarar como testigo de la acusación. Lo paradógico del caso es que tanto la acusación, como la defensa de uno de los acusados, utilizaron mi reportaje "Diario de un skin", como prueba en el juicio. Y dicho reportaje se sustenta en las grabaciones de cámara oculta que realicé, durante mi infiltración en el movimiento skinhead NS.

 

Ayer Quico Alsedo, del diario El Mundo, publicaba la siguiente entrevista, a raiz de mi participación como testigo protegido, en el juicio a Hammerskin, y la sentencia del Tribunal Supremo, ratificando la condena. Una sentencia histórica, por ser al  primera vez que se aplica el artículo 515.5.

 

El Mundo 20 de Febrero de 2011

"LA CONDENA DEL SUPREMO A LOS HAMMERSKIN VINCULA AL REAL MADRID"

Quico Alsedo. La mitad de los hammerskin condenados a penas de cárcel por el Supremo el viernes son ultrassur, lo que apunta directamente al Real Madrid en opinión de Antonio Salas, el periodista que se infiltró tres años en los colectivos neonazis para escribir Diario de un skin. Salas declaró por espacio de tres horas en el juicio a los hammerskin y su testimonio fue, según la sentencia, capital. Esta entrevista se realizó por e-mail ayer.

 

 

- ¿Qué sientes personalmente, habiéndote jugado el pellejo, tras esta condena ya en firme?

Hace unos días una sentencia del Tribunal Constitucional pretendía descalificar el uso de la cámara oculta en el periodismo de investigación. Sin embargo mi reportaje “Diario de un skin” fue utilizado como prueba en el juicio a Hammerskin, y esta sentencia del Supremo parece confirmar que esta forma de periodismo puede ser útil socialmente.  Mi declaración en el juicio, ante los abogados de los 15 imputados, fue muy tensa. Durante 3 horas intentaron desacreditar mi testimonio con todo tipo de argucias, pero las grabaciones de la cámara oculta no se pueden desacreditar. En realidad yo no hago más que transcribir lo que ha grabado mi cámara. Así que siento  que esta sentencia del Supremo vuelve a poner las cosas en su lugar. Hace mucho tiempo que debería haberse aplicado  el artículo 515.5 del Código Penal a estos grupos. Pero más vale tarde que nunca.


- ¿Lo que se ha juzgado es tan sólo la punta de un iceberg mucho mayor?

“Diario de un skin” se publicó hace diez años, y ya entonces advertí que el racismo y la  extrema derecha crecerían en Europa proporcionalmente a la inmigración ilegal. Solo hay que prestar atención a casos como el de Anders Braivik en Noruega, o al increíble  incremento de votos que consiguió la ultraderecha en las últimas europeas, o en las últimas municipales españolas. La crisis económica, unida al incremento del paro, que la ultraderecha asocia a la inmigración, ha dado mucho rédito político a los neonazis. Hammerskin es sólo  un ejemplo. Por eso conseguir por primera vez una sentencia que ilegaliza un grupo violento nazi, es mucho más importante de lo que parece.

¿Cuántos de los 'hammerskins' condenados eran Ultrasur?

Yo conocía personalmente y había tenido relación, solo con los de Madrid. A los catalanes los conocía por referencias. Y de los Hammer madrileños, que a mi me conste, más de la mitad eran miembros de Ultrassur.  En mi opinión, una de las ventajas de esta técnica de investigación; la infiltración, es que participas en los mismos eventos, conciertos, mítines políticos, etc, que el objeto de tu investigación. Y así puede reconocer las mismas caras en un concierto nazi, en una manifestación de Democracia Nacional, o en las gradas ultras del Bernabeu. Eso no lo permiten las escuchas telefónicas.

¿Sigue existiendo esa identificación?

Después de “Diario de un skin” volví a encontrarme con los neonazis durante en mi infiltración en las mafias del tráfico de mujeres y niñas para su explotación sexual.  Líderes de la federación nacional de burdeles, ANELA, como Jose Luis Roberto, eran al mismo tiempo presidentes de partidos ultraderechistas como España 2000. Y después volví a encontrármelos en mi infiltración en el terrorismo internacional, apoyando a la causa palestina contra sus odiados judíos.  Y me consta que las cosas no han cambiado en estos años. Actualmente miembros de Ultrassur siguen apoyando y participando de los nuevos grupos ultraderechistas como Combat, OUTLAW, Alianza Nacional, etc.

¿Debería el Real Madrid tomar cartas en el asunto?

Esta semana volví a la calle Marceliano Santamaría, junto al Bernabeu, y he visto que el bar Drakkar, donde nos reuníamos los Ultrassur antes de cada partido, sigue abierto. Todas las fachadas de esa calle continúan luciendo pintadas de propaganda nazi, racista y xenófoba. Recuerdo que, cuando aparecía la policía  no escapábamos, sino que la provocábamos. Los más jóvenes tampoco respetaban a los padres, ni a los profesores. Solo el club, sancionándonos en la grada, como cuando sacó a los Ultrassur del fondo sur, nos imponía respeto. Los clubs son los únicos que pueden solucionar el problema de los ultras.

¿Apunta esta condena, de hecho, al Real Madrid en cierta manera?

En mi libro reproduzco fotos de Guti, Iker Casillas, Raul, etc, posando con los productos de Ultrassur. Una propaganda de valor incalculable. Además grabé el local que los ultras tenían dentro del Bernabeu, y como, en el intermedio, se abrían los tornos y el aforo de nazis en la grada de los ultras se multiplicaba en el segundo tiempo de cada partido, porque nadie controlaba su acceso. Esta sentencia vincula directamente a un grupo nazi como Hammerskin con la peña ultra más conocida y violenta del Real Madrid, así que en mi opinión es evidente que si. Pero es lógico. Muchos miembros de Ultrassur, y en la temporada del 2002 yo tenía el carnet nº 1016, eran al mismo tiempo socios del Real Madrid, y por tanto votos en las elecciones a la directiva. De hecho no sería la primera vez que Jose Luis Ochaita, líder de Ultrassur, recogía los votos de los ultras para apoyar a un candidato más afín a los radicales. Además, nadie anima tanto como los ultras. Yo he salido afónico del estadio. Y eso los jugadores lo apoyan mucho, sobretodo en los desplazamientos. Y además, nadie consume tanto merchandising del Real Madrid como los ultras. Son solo algunas de las razones por las que los clubs apoyan a estos grupos…

¿Hay voluntad política real en España de atajar el tema de la extrema derecha?

Solo cuando un nuevo asesinato,  como el de Lucrecia Pérez, Aitor Zabaleta, etc, sensibiliza a la opinión pública, y esta presiona a los políticos, estos reaccionan. Entonces,  y gracias a la presión mediática, se buscan medidas precipitadamente, se proponen soluciones, y se lamentan las víctimas. Después, cuando la presión mediática mengua, los políticos desplazan su atención a temas que den más rédito mediático. La próxima vez que los nazis maten a un aficionado, a un inmigrante, a un gay, a una prostituta, o a un judío, los políticos se rasgarán las vestiduras, como si fuese la primera vez que ocurre. Pero algunos periodistas llevamos años denunciando esta realidad.

El poder político y económico, ¿ve a esta gente más como gamberros que como verdaderos criminales? ¿Puede haber, en algún grado, cierta connivencia?

El Portugal, por ejemplo, la extrema derecha es mucho más consecuente. Los partidos políticos ultras integran a sus jóvenes skinhead, y estos participan activamente en los eventos y campañas. En España somos más hipócritas. Yo distribuía revistas en la Librería Europa, repartía folletos, y hasta intentaron contratarme para dar palizas. Sin embargo los partidos ultras como España2000, Democracia Nacional, el Movimiento Social Republicano, etc, oficialmente abominan de los skin. Cada sábado la Librería Europa sigue organizando conferencias nacional socialistas, revisionistas, etc, y advierten de que la estética skin no es bienvenida,  pero todos utilizan a los skinhead, porque son los nazis mas consecuentes, y los que no se esconden.  

¿Crees que esta sentencia y la de Blood & Honour cambiará algo respecto a la valoración política y policial del fenómeno? ¿Cuál crees que va a ser el efecto?

Por lo de pronto ha sentado un precedente judicial. El Supremo crea jurisprudencia. Así que las cosas ya no son como antes. Los jóvenes neonazis españoles pueden reunirse libremente y defender sus ideas racialistas, la supremacía blanca,  la lucha contra los matrimonios interraciales o gays y contra el aborto. Pueden organizar conciertos de música “patriótica”, organizar manifestaciones contra las drogas, las corridas de toros o la construcción de mezquitas. Pueden beneficiarse de unos derechos constitucionales y democráticos en los que no creen, pero siempre dentro de la Ley. Pero ya no podrán esconderse en sus asociaciones para dar palizas, matar, violar o quebrantar la Ley.  Perece obvio, pero es que hasta ahora nunca antes se había conseguido juzgar en grupo a estos colectivos, ni aplicar el artículo 515.5.  Ya no serán más travesuras de adolescentes, sino delitos cometidos por grupos ilegales.

¿Cuáles son las últimas mutaciones del fenómeno a nivel social, si es que estás al tanto de ello?

Mi percepción es muy diferente a la de cualquier analista u observador social. Mi trabajo consiste en vivir desde dentro los colectivos que investigo, y  convivir con sus integrantes como uno más. Eso me permite compartir su evolución personal. Incluso a través de diferentes reportajes. Volví a encontrarme con los neonazis y ultras, durante el año que trafiqué con mujeres, y después durante los 6 años que pasé infiltrado en el terrorismo internacional. Para mi sorpresa mi mentor, Carlos El Chacal, el terrorista más famoso del Siglo XX, siempre había colaborado con los nazis. Y fue un país islámico, Irán, el que acogió a nazis y revisionistas de todo el mundo, durante el primer congreso mundial que celebraron en Teheran, en 2007. Ahora, en la investigación en la que estoy metido desde mediados de 2009, he vuelto a reencontrarme con muchos neonazis. Y creo que he descubierto un elemento más en su evolución psicológica y social natural. Pero no sería muy prudente adelantar esta información, antes de concluir esta infiltración.

¿Cuál fue el momento, de todos en los que estuviste infiltrado, en que sentiste más miedo? ¿Y más repugnancia?

Llevo demasiados años en este oficio como para escoger un solo momento. Son muchos. Durante la infiltración de “El Palestino” pase muchas situaciones de tensión en Libano, Siria, Palestina, etc. Grabar mis reuniones con la guerrilla colombiana, mi entrenamiento paramilitar en Venezuela, obtener las únicas imágenes recientes del etarra Arturo Cubillas, etc. Durante mi infiltración con los skins también hubo situaciones de mucho estrés, como meterte en la grada del Bernabeu, o en los locales nazis con la cámara oculta. O grabar las “cacerias humanas” de los skin. Pero sin ninguna duda, lo más repugnante y duro que he hecho fue la infiltración en las mafias del tráfico de mujeres y niñas. Negociar, en un restaurante de Madrid, la compra de niñas vírgenes mexicanas para mis supuestos burdeles, o regatear en Murcia el precio de una chica nigeriana y su hijo… O investigar el origen de estas chicas en Nigeria, Senegal, Rumania, Brasil, etc, resulta psicológicamente brutal y agotador.

¿Aún te sientes en la diana ultra? ¿Te podrás sentir verdaderamente libre algún día?

No. El odio es hereditario. Se trasmite de generación en generación. Ahora me escriben para insultarme o amenazarme, jóvenes nazis, de 16, 18 o 20 años, que cuando publiqué “Diario de un skin” eran unos niños, pero que han oído hablar del infiltrado Tiger88 a sus mayores, y han recogido su odio. Esta sentencia, lógicamente, avivará su rencor y su deseo de venganza. Para cualquier joven neonazi, poder darle una puñalada o un tiro a Tiger88 supondría un reconocimiento internacional en el colectivo NS, y soy consciente de ello. Por eso continúo siendo un paranoico, y tomando todas las precauciones posibles en mi dia a día. Aunque los skin son sólo una parte de los afectados por mis reportajes, que desearían pegarme un tiro.

 ¿Qué se puede contar de tu vida actual?

 Nada interesante. En este momento formo parte de otro colectivo, que convive con la sociedad, y en el que se ocultan muchos criminales y delincuentes. Desde hace tres años, soy uno de ellos. Intentaba no llamar la atención y pasar desapercibido, hasta conseguir toda la información que deseaba. Y mientras utilizaba mi cámara oculta, como hice con los skins, los proxenetas o los terroristas, para luego no tener que pedir a mis lectores que crean en lo que cuento, sino que lo vean por si mismos. Y si un fiscal lo desease, pudiese utilizar mis grabaciones como prueba judicial.  Pero ahora el Tribunal Constitucional sugiere que los periodistas de investigación no podemos hacer eso. Porque a partir de ahora los nazis, proxenetas, terroristas, mafiosos y traficantes, también tienen derechos de imagen.
 

Comentarios

Un gran trabajo

Un gran trabajo