Así titula Mara Muñoz un extenso reportaje publicado en la revista Dia Siete este domingo, y que generosamente dedica a mi trabajo. A pesar de que me han hecho cientos de entrevistas, y se han escrito miles de textos a favor o en contra de mis libros y reportajes, creo que pocos periodistas se lo han "currado" tanto como Mara. Yo mismo me he sentido sorprendido de ver la perspicacia y profundidad con que ha sabido captar muchas sutilezas de mi mensaje. Algo que ha pasado desapercibido para muchos otros compañeros.
Sin embargo no es esa la razón de que quiera resaltar este artículo en esta bitácora. La causa fundamental es que el texto de Mara Muñoz ha sido publicado por Dia Siete, un semanario de gran tirada en Mexico. Y, lógicamente, Muñoz ha rescatado del olvido la historia de Mario Torres, el narco mexicano que me vendía media docena de niñas vírgenes, a 25.000 dólares cada una, para mis ficticios burdeles, durante la infiltración de "El año que trafiqué con mujeres". Una historia que no le interesó a ningún periodista español, cuando se publicó mi investigación, más preocupados por el circo mediático que se montó con las supuestas iniciales de prostitutas famosas (una inicial en 385 páginas de libro), que con el hecho de que hubiese grabado como un traficante de niñas podía comprar, en la civilizada España, niñas vírgenes para sus burdeles, mientras se comía un osbuco en un céntrico restaurante madrileño... Ojalá el reporte de Mara Muñoz reactive en México la caza de Mario Torres y de otros miserables como él...
"ANTONIO SALAS, EL TERRORISTA DEL CRIMEN.
Antonio Salas es el nombre falso de un periodista. La identidad de un terrorista palestino fue la última careta que resguardó su misterio. Día Siete explora las tres vidas que Salas ha tomado prestadas para infiltrar el mundo criminal. El resultado han sido tres libros y documentales: Diario de un skinhead, El año que trafiqué con mujeres y El palestino. Las anécdotas van desde su participación en grupos neonazis hasta la compra de niñas chiapanecas en España. Este hombre, que decidió representar a peligrosas figuras del hampa europeo, habla en exclusiva sobre su peligrosa elección de vida: buscar justicia mediante infiltraciones periodísticas. TEXTO: MARA MUÑOZ
Fernando Pessoa, el escritor, existió antes que Antonio Salas, el periodista. El segundo hace periodismo en el siglo xxi a través de vidas prestadas: en menos de 10 años ha tomado la identidad de un skinhead, un tratante de mujeres y un terrorista palestino. A Pessoa no le bastó el talento literario para dar vida a otros inmortales como Ricardo Reis: en los umbrales del siglo xx, creó múltiples heterónimos para revelarse a la forma mortal de un rostro único. Al final, Fernando Pessoa siempre será él: su literatura lo delata. En cambio, Antonio Salas es una incógnita en sí; vive rodeado por sus representaciones, bajo la amenaza de haber profanado el mundo criminal.
Antonio Salas “roba pedazos de realidad”, para consumar sus infiltraciones lleva una cámara de video oculta. En su trabajo la sospecha de ser infiltrado podría pasar a la certeza de la muerte en cualquier momento. Este es el riesgo si alguien descubre que el periodista traiciona con la lente para buscar el registro de conversaciones, situaciones y personajes del crimen. Pero las situaciones en las que Salas ha temido ser descubierto no están al alcance de cualquier mortal: las gradas ultras del Estadio Bernabeu, negociar la compra de mujeres o niñas con proxenetas internacionales o reuniones terroristas en Oriente Medio, América Latina o Europa.
El día que Antonio Salas rapó su cabellera marcó la pérdida de su identidad pública y su reclusión en el anonimato. Lo de menos fue tomar una identidafalsa, tatuar su brazo con un tigre de gena y vestir su casa con símbolos nazis. No importaba el precio: quería ser el primer periodista español infiltrado en el movimiento que promueve la superioridaaria y repudia la inmigración. Lo logró, con su vestimenta y el mote de Tiger 88 –dos veces la letra H– con el que decía Heil Hitler al mundo clandestino del Ultra Sur.
Su infiltración no fue gratuita, descubrió que los neonazis del sur de Europa sobreviven gracias al apoyo de grupos de ultra derecha, del dinero adquirido, por ejemplo, en la industria del futbol. “Seis millones de judíos más a la cámara de gas” era parte de las consignas ordinarias de Salas cuando fingió ser un skinhead.
Salas se hizo conocer entre la ultraderecha española asistiendo a manisfestaciones públicas y participando de su mundo cibernético. Pero contrario a sus consignas, la saña de estos grupos neonazis difícilmente llega a la comunidad judía, en el siglo XXI. Sus objetivos más inmediatos y vulnerables son los mendigos, travestis e inmigrantes latinoamericanos y africanos.
El mérito de Antonio Salas en esta investigación fue descubrir el modus operandi del movimiento nazi español, incluyendo su relación con la explotación sexual y la prostitución. “En 2003, cuando se publicó Diario de un skinhead –su libro– advertí que el poder de los grupos racistas y xenófobos crecería proporcionalmente a la inmigración ilegal en Europa. Todos los partidos de extrema derecha utilizan el descontento de los ciudadanos europeos ante la criminalidad que suele generar el incremento de la inmigración ilegal”, dice Antonio Salas, quien al iniciarse en la infiltración periodística en el 2000, trabajaba para Tele5 en España.
Pero, ¿qué busca Salas al poner su vida en semejantes riesgos? Cambiar el mundo de alguna manera mediante la justicia. Su investigación sobre los skinheads en España no sólo fue un golpe en ventas, sino un éxito judicial: desencadenó la investigación del grupo neonazi Blood and Honour, de lo cual derivó una sentencia condenatoria en 2010 en contra de 14 de 18 integrantes de este grupo xenófobo. Según cuenta, la mejor motivación para asumir los riesgos son los cientos de chicos que han dejado el movimiento neonazi, las chicas que abandonaron la prostitución y aquellos hombres que claudicaron su afición por las prostitutas.
De compras
Un periodista encubierto negociando niñas chiapanecas en España con un tratante mexicano: así de funcional y extenso es el mundo del tráfico internacional de personas. Antonio Salas fue capaz de negociar una docena de vírgenes indígenas por 25 mil dólares cada una para ser explotadas en supuestos burdeles de Europa. Esta investigación dio origen al libro El año que trafiqué con mujeres, el cual muestra la dependencia del crimen organizado en el tercer mundo del precio que los ciudadanos de
países desarrollados están dispuestos a pagar.
Así fue como Salas descubrió que no todos los casos son de interés para la justicia formal de estos dos mundos. “De todas las grabaciones de cámara oculta que pude hacer para demostrar el tráfico de esclavas sexuales en pleno siglo XXI la más brutal fue la de mis conversaciones con el narcotraficante mexicano Mario Torres, que me vendía niñas chiapanecas, de 10 o 12 años, vírgenes”. La grabación de dicha negociación revela claramente el rostro del tratante y narcotraficante mexicano: “En Chiapas hay niñas desde los 12 años trabajando de prostitutas. Pero yo pienso que tú las quieres más sanitas, señoritas… tan sólo con que esté virgen, puedes cobrar lo que quieras”.
Salas recuerda el esfuerzo que tuvo que hacer para contener la rabia. “Preferí tragarme la ira y grabar las pruebas para luego facilitárselas a la policía. Torres resultó más hábil para escapar de la policía española que los agentes para detenerle. Así que supongo que esas niñas, u otras, habrán terminado en cualquier burdel europeo. Por desgracia, a los “respetables” ciudadanos europeos, judeocristianos, les gusta la carne joven”. México es un país de origen, tránsito y destino de la explotación sexual de mujeres y niñas. El gobierno mexicano tampoco ha hecho nada trascendente respecto del caso demostrado por Salas.
Los riesgos
Antonio Salas lleva al cuello una bala del 9 corto que estuvo a punto de volarle la rodilla durante su infiltración en las mafias de trata de blancas. “Y aquel disparo siempre lo recuerdo como una advertencia muy clara de que estaba tentando mucho a la suerte”, dice el periodista, quien además de escribir libros, ha utilizado el video para difundir el resultado de las tres investigaciones que le han tomado una década de vida. Las bajas penas y falta de interés por parte de las autoridades hacen del tráfico sexual un negocio lucrativo, que según Salas va en aumento. “A mí me delató a los Hammerskin un jefe de policía de Madrid, y también descubrí que muchos burdeles eran propiedad de policías, así que creo que es comprensible que prefiera no confiar mi seguridad a nadie más que a mí mismo”, así explica Salas su ambigua valoración de la justicia formal.
“En los terribles contratos de compra de esclavas que circulan entre las mafias queda muy clara la situación del revendido: ‘si yo fallo las normas, tiene el derecho de matarme a mí y a mi familia en Nigeria. Mi vida es equivalente a la suma que debo...’ Así funciona el negocio del tráfico de mujeres en la civilizada Europa del siglo xxi”, cuenta el primer capítulo de El año en que trafiqué con mujeres. Y es que las mujeres nigerianas que son explotadas sexualmente en Europa hacen contratos de vudú y magia negra con los proxenetas de sus países. El temor a que su familia pague las consecuencias de su rebeldía las hace permanecer en las redes de explotación, pagando deudas millonarias que nunca serán saldadas. La mafia nigeriana parece ser menos poderosa que la mexicana, pues el caso investigado por Antonio Salas derivó en la aprehensión de un tratante de esta nacionalidad que explotaba en España a varias mujeres.
En El año que trafiqué con mujeres Salas relata cómo las redes de explotación sexual en España penden sus hilos de diferentes niveles y expresiones del poder público. “Además, debo confesar que aquella insólita relación entre un partido ultraderechista, que 24 horas antes se manifestaba por la expulsión de los inmigrantes, y una asociación que en definitiva se nutre en más de un 95 por ciento de las inmigrantes que ejercen la prostitución, despertaba mi curiosidad periodística. ¿Realmente podía alguien ser tan hipócrita?”.
Antonio Salas y sus personajes son estrellas de la pantalla. Sus documentales han roto récord de audiencia en España. Su vida tampoco ha pasado inadvertida para la industria del cine, que ha dado vida a varios filmes.
El falso palestino
Pocas cosas quedan claras sobre Antonio Salas, entre ellas, que posee la habilidad de ganarse la confianza de los más desconfiados. No sólo el mundo criminal se ha rendido ante la temeridad de este periodista español, quien resguarda su identidad con la fiereza de saber que su vida pende de ello. El terrorismo internacional ha sucumbido también a las estrategias de infiltración de Salas: como muestra Ilich Ramírez, quien se encuentra preso en Francia acusado de más de 80 asesinatos. Al ser delatado por un camarada terrorista, Carlos El Chacal abrió fuego contra él y los agentes de policía que iban a detenerlo. Era el París de la década de los setenta y esta escena marcaríael comienzo de la trayectoria internacional de El Chacal, pues le valió su entrada al Frente Popular para la Liberación de Palestina, una de las organizaciones para las que realizó asesinatos y secuestros a sueldo de importantes personajes a nivel internacional.
“Sin duda Ilich Ramírez Sánchez, Carlos El Chacal, es el personaje más letal y peligroso con quien he cofraternizado nunca. Aunque él se encuentre cumpliendo cadena perpetua en Francia, tiene muchos amigos y admiradores fuera a los que quizás no les guste que yo haya utilizado a Carlos como mi pasaporte al mundo del terrorismo internacional”.
El palestino es el libro que derivó de dicha infiltración, la cual surgió como idea después de los atentados terroristas del 11 de marzo de 2004 en Madrid. Diez bombas fueron colocadas en diversas estaciones de tren urbano, matando a 191 personas e hiriendo a mil 500. Fingir ser un terrorista por más de un año es un precio que pocos están dispuestos a pagar con tal de escribir un libro. Estudiar el Corán, texto sagrado del Islam, fue necesario para que Antonio Salas pudiera llevar a cabo su representación de árabe musulmán. A partir del conocimiento de estos textos y la cultura, Antonio Salas decidió dejar el cristianismo y convertirse al Islam. Buscaba “desnudar la mente de esas personas. Comprender cómo es posible que alguien decida asesinar indiscriminadamente a personas inocentes por una religión o una ideología”, dice Salas.
“Cuando empecé esta infiltración creía todos los tópicos y prejuicios que existen sobre el Islam, porque no sabía nada sobre el mundo árabe o los musulmanes. Ellos también se creen que todos los judeocristianos somos iguales, y caen en los mismos tópicos y prejuicios generalistas que nosotros. Pero lo cierto es que el Islam es tan plural, variado y contradictorio como el cristianismo”.
Salas es un testigo excepcional de los problemas de nuestro tiempo: el crimen organizado transnacional y el terrorismo internacional. Este protagonismo lo ha llevado también a descubrir lo vulnerable que es la historia de nuestro tiempo.
Salas domina las fuentes de primera mano, en sus investigaciones ha echado mano de las técnicas del espionaje para obtener información confidencial. “La diferencia es que un espía redacta sus informes secretos para un gobierno, y nosotros redactamos nuestros reportajes para darlos a conocer al todo el mundo”.
Ibrahim Abayat es el líder de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, según el Mossad israelí, el “terrorista palestino más peligroso”. Antonio Salas, contrario a la opinión de los cuerpos de inteligencia internacional, dice haber sentido gran empatía por él. “Nunca fui capaz de usar la cámara oculta con él. Tardé tres años en conseguir que me permitiese grabarle una entrevista”.
Los límites de sus infiltraciones parecen ser establecidos por una ética personal, en la que el miedo está presente sólo para recordarle suvulnerabilidad, dice. “Creo que el miedo es útil, porque te hace ser prudente, estar alerta, despierto y atento a lo que ocurre a tu alrededor. Por eso opino que el día que deje de sentir miedo probablemente cometeré un error que será fatal”. •
INFORMACION VS. PROPAGANDA
El poder “lo que espera del periodismo es propaganda”, no información, dice Antonio Salas, quien trabaja en su nueva misión como reportero encubierto. texto : mara muñoz
¿Hay espacio en los medios para el tipo de periodismo que realizas?
Diario de un skin y El año que trafiqué con mujeres se convirtieron en los libros de no ficción más vendidos en 2003 y 2004. Y los reportajes de TV tuvieron el share más alto el día que se emitieron, así que evidentemente puden ser un producto interesante y competitivo. Y quizás si las cadenas de TV y las editoriales se diesen cuenta de ello, podría haber un poco menos de prensa rosa y un poco más de periodismo de investigación en los medios.
¿Cómo queda la balanza de la objetividad y subjetividad, si comparas el periodismo que tú realizas y el diarismo?
Es evidente que la mayoría de los grandes medios de comunicación mantienen una línea editorial ifluenciada por una u otra tendencia política. Eso es lógico. En mi caso el relativo éxito de mi primer libro me permitió una independencia económica que me permitió investigar las mafias de la prostitución sin necesidad de recibir apoyo ni ayuda de ningún medio. Y el relativo éxito de El año que trafiqué con mujeres me permitió sufragar los enormes gastos de la investigación del terrorismo internacional. Por eso yo no le debo lealtad ni explicaciones a nadie más que mis lectores. Por eso creo que puedo permitirme una objetividad y unas licencias que tal vez no pudiese permitirme si dependiese de un periódico, un canal de TV o un gobierno concreto.
¿Cuál es la cualidad más importante de un periodista de investigación como tú?
La tenacidad. La obstinación es una fuerza muy poderosa. Yo no soy demasiado listo, ni tengo una preparación, recursos ni formación especial. Pero creo que tengo una gran capacidad de trabajo, y soy muy cabezota. Cuando me propongo una investigación no me importa si tengo que invertir uno, dos o, como ahora, seis años de mi vida. Creo que con empeño todo es posible.
¿Cómo informa el periodismo al poder?
La información es el poder. Así que me temo que el periodismo no aporta nada de información al poder, el poder ya tiene la información. Lo que, en general, espera del periodismo es propaganda.
¿Cómo le sirve el periodismo al poder? Es decir, al elegir un tema beneficias y perjudicas actores y agendas, ¿cuál es tu experiencia?
Casi todos creamos nuestra percepción del mundo a través de lo que vemos en los informativos o en los titulares de prensa. Opinamos sobre la guerra en Irak, las hambrunas en África o la política de Chávez, por lo que nos dice la prensa… pocos opinan sobre esos temas por haberse desplazado allí y haber conocido el tema personalmente. Por eso es tan útil para el poder reclutar y dirigir a la prensa. Si controlas a 10 periodistas, controlas a un millón de lectores y a 10 millones de televidentes.
¿Cuáles son los temas que te interesa abordar en estos momentos?
Creo que sería un poco suicida revelar públicamente cuál me gustaría que fuese mi próxima infiltración… Sólo te puedo decir que Tiger_88 o Muhammad Abdallah, mis personajes en infiltraciones anteriores, tenían que justificar un pasado, no podían aparecer de repente. Por eso el personaje que utilizaré en mi próximo trabajo ya está vivo y en marcha desde hace algunos meses. •"
FUENTE: http://www.diasiete.com/xml/pdf/520/13FALSOPALESTINO.pdf



ASalas ahora solo lo tientqs
Enviado por ismaeltovar2000 el Mar, 14/09/2010 - 10:50.ASalas ahora solo lo tientqs con kus kus y falafel :)
Jajajaja, querido Nebron...
Enviado por asalas el Dom, 05/09/2010 - 16:46.Jajajaja, querido Nebron... me temo que el jamón y el vino no son la mejor forma de sobornar a un musulmán... :-)
Te todas formas es mejor que no te lo diga... después tendría que matarte...:-D
Esa es una buena pregunta,
Enviado por nebron84 el Jue, 02/09/2010 - 17:38.Esa es una buena pregunta, aunque creo que la policia y la guardia civil no es tonta, y creo tambien que ellos tienen la informacion que necesitan para iniciar sus investigaciones. Aunque yo creo que lo que ha hecho A. Salas es acelerar un poco el proceso por el espectaculo mediatico que se ha montado algunas veces.
Toni, por un par de jamones y un vinito del bueno... me dirias cual va a ser el tema de tu proxima investigacion??? Prometo no decirselo a nadie, ni a mi madre. Lo juro por Dios... :)
Un saludo a todos
La pregunta es ¿si Tiger 88
Enviado por liberika el Dom, 29/08/2010 - 18:53.La pregunta es ¿si Tiger 88 no hubiese hecho tanto ruido con su libro y su reportaje, la policia de España se habría tomado tantas molestias en perseguir a los Hammerskin?
Es posible, Antonio, que tu
Enviado por ismaeltovar2000 el Sáb, 28/08/2010 - 18:03.Es posible, Antonio, que tu declaracion en el juicio no fuese más que otro apoyo a la investigación judicial, pero desde luego tu libro permitió que muchas mas personas conociesemos como son los skin por dentro, que con una sentencia judicial. Saludos
Yo no he mandado a nadie a la
Enviado por asalas el Sáb, 28/08/2010 - 17:49.Yo no he mandado a nadie a la carcel. No tengo poder para eso. Los miembros de Hammerskin condenados lo han sido porque la policía, en este caso la Guardia Civil, hizo un gran investigación, intervino sus telefonos, los identificó en los conciertos, etc, y un Tribunan de Justicia (la Audiencia Provincial) consideró que esas pruebas demostraban sus delitos. Yo solo fuí un elemento más, y mi testimonio, y las grabaciones de cámara oculta, se sumaron a las pruebas de la policía. Así que no fuí yo quien los envió a prisión, sino ellos mismos al hacer lo que hacian.
Toni
Antonio, nunca te han sentido
Enviado por liberika el Vie, 27/08/2010 - 13:45.Antonio, nunca te han sentido cumplable por mandar a tus antiguos amigos a la cárcel? Yo creo que no podría...
Tienes razon, es un error. Yo
Enviado por asalas el Vie, 27/08/2010 - 11:48.Tienes razon, es un error. Yo declaré en el juicio de Hammerskin, pero no en el de Blood & Honour, aunque también han resultado condenados. Supongo que se trata simplemente de una confusión entre los dos grupos.
Hola a todos los seguidores
Enviado por ismaeltovar2000 el Jue, 26/08/2010 - 18:37.Hola a todos los seguidores de esta bitácora. Me ha gustado mucho el articulo de Mara Muñoz. Y estoy deacuerdo en que individuos como Mario Torres merecen lo peor, aunque creo que hay mucha hipocresía con el tema del sexo. Todo el mundo se escandaliza y luego se buscan actrices porno y prostitutas cada vez mas jovenes... por algo sera.
Pero creo que hay un error, el jjuicio donde participo salas era el de Hamer Skins ¿no?, y no el de Sangre y Honor. O eso creo. A menos que Antonio Salas tambien participase en el otro ¿Alquien me lo puede aclarar?