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Al Masyid

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Viernes 28 de mayo... primera cita con el salat de Al Yumua desde que apareció el libro... Es extraño. Después de tantos años intentando sentirme cómodo en la mezquita, finalmente lo había conseguido, pero este viernes, la idea de volver a acudir al tempo, me producía la misma inquietud e inseguridad que la primera vez que puse mis pies descalzos en las hermosas alfombras persas de la colosal mezquita sunni de Caracas. Como si volviese a comenzar de nuevo la infiltración...

La primera vez que entré en la mezquita me sentía inseguro, amenazado. Apenas recordaba las oraciones y los versículos del Sagrado Corán que había memorizado durante los cursos en el norte de Africa. Sin embargo ahora el origen de mi inseguridad era diferente. Esta semana se publicó mi libro, y por lo tanto cualquier hermano musulmán podría saber que uno de los miembros de la Umma (comunidad islámica) había sido un periodista infiltrado. Sin embargo era consciente de que si me dejaba dominar por esa inquietud, y no volvía hoy a la mezquita, quizás no me atreviese a hacerlo nunca.

Así que escogí una mezquita más pequeña, más discreta y menos conflictiva que la del Raval, donde estuve  en el salat del viernes anterior. Elegí una que me consta vigilada por la policía, porque justo en esa mezquita me fotografíó la Guardia Civil, hace unos meses. Supe más tarde que los agentes de privincial de la benemérita, al fijarse en mi aspecto de peligroso yihadista, habían creído localizar a algún chacheno sospechoso, y facilitaron la fotografía al CNI para preguntar si ellos me tenían fichado... El CNI siguió los cauces oficiales y derivó la consulta a la unidad central antiterrorista del area donde se tomó la imagen y la divina providencia quiso que uno de los guardias destinados en el area fuese uno de los agentes que vigilaba la casa de mis padres desde que se publicó "El año que trafiqué con mujeres". Como testigo protegido 0304 de la fiscalía en el juicio contra Hammerskin yo tenía derecho a protección policial, y solicité a la Guardia Civil que esa protección se situase en la casa de mis padres. Esa es la razón por la que ese agente pudo exclamar: ¡Coño, pero si este tio es Antonio Salas! ¿Pero que hace disfrazado de moro?. Y así es como se él se enteró de que mi nueva infiltración se producía en el yihadismo terrorista, y yo me enteré de que una vigilancia de la benemérita en esa mezquita  me había "pillado".

Por eso escogí esa mezquita para regresar al salat el primer viernes desde que se publicó "El Palestino". Acudí al templo temprano, a eso de las 14:00. Las mezquitas en España, como en el resto de Europa, se desbordan todos los viernes por los cientos de miles de musulmanes que ya viven en mi país. Y se por experiencia que, si llegas tarde, corres el riesgo de no poder entrar en el tempo, porque literalmente no hay sitio para todos. Así que preferí llegar pronto para poder escojer el sitio que más me convenía. Cerca de la puerta de salida... por si algo salía mal.

Antes de flanquear la entrada me detuve un instante frente a la puerta, simulando hablar por teléfono. Intenté averiguar donde podría haber escondido el vigilante de la Guardia Civil que me había fotografiado hace unos meses... Tal vez en aquella furgoneta de cristales tintados aparcada en la esquina. Quizás en aquella ventana del primer piso que tenía las cortinas entreabiertas. En realidad ni siquiera se si este viernes había algún operativo de vigilancia en esa mezquita, pero quise creer que si. Pensar que los ojos de algún agente pudiesen estar testificando en ese moemnto que iba a entrar en el templo me producían una consoladora sensación de seguridad. Así que guardé el teléfono, me descalcé, y entré en la mezquita.

Dentro ya había algunos hermanos, quizás un centenar, desperdigados por la sala. El Imam estaba haciendo una lectura del Sagrado Corán y a su alrrededor se agrupaba la mayoría de los presentes. Otros, desperdigados por el antiguo garaje habilitado como templo, charlaban, rezaban, o leían el Corán en silencio.

Hice las ablucciones pertinentes y me acomodé en el lugar que consideré más estrategico, pegado a la puerta de emergencia, por si surgía algún problema. Después cumplí con la oración preceptiva y me senté de espaldas a la pared e intenté leer el Corán, pero me resultaba imposile concentrarme. Saqué el tasbih (rosario árabe) que me ha acompañado fielmente en todos mis viajes y procuré calmarme racionalizando mi inquietud. Solo habían pasado 3 dias desde la publicación de "El Palestino", y 5 desde que El Mundo sacó el reportaje de Ildefonso, adelantando el contenido de mi último trabajo. Racionalmente era muy improbable que mis hermanos hubiesen tenido tiempo de leer el libro aunque, si lo hubiesen hecho, sabrían que yo en ningún momento he traicionado al Islam al denunciar como son, piensan y se comportan los yihadistas, ya que el Islam y los musulmanes son la primera víctima del infame terrorismo yihadista. Pero es improsible predecir como puede reaccionar un fundamentalista que se consider traicionado por un periodista.

Queria saber si, en este primer viernes, el Imam incluiría en su sermón algún comentario sobre el libro que tanta polémica había desatado esta semana, así que continué pasando las cuentas del tasbih mientras la mezquita se continuaba llenando, hasta atestarse, de hermanos musulmanes. Y como cada viernes, a medio dia, llegó el momento del sermón. Primero en árabe, y después en español. Soy ya tantisimos los musulmanes subsaharianos llegados desde Africa, que no son árabes ni hablan árabe, que se hace obligada la traducción al español para que ellos puedan comprender las palabras del Imam.

Portada de El MundoEste viernes el sermón versaba sobre los hadices que hablan del perdón, y el Imam no habló en ningún momento de periodistas infiltrados. Así que respiré tranquilo.  Quizás los imames, más prudentes que los periodistas occidentales que estan politizando mi trabajo, desde la derecha y desde la izquierda, prefieran esperar a leerse el libro, antes de opinar sobre él...

Comentarios

Si, claro que me convertí al

Si, claro que me convertí al Islam. Antes de esta investigación jamás se me habría pasado por la cabeza tal cosa. No sabía absolutamente nada sobre el Islam y por eso me creía todos los topicos que se publican en Occidente tanto sobre los árabes como sobre los musulmanes (que no son lo mismo). Pero cuando empecé la infiltración me esforcé mucho por encontrar cosas en el Islam que me permitiesen integrarme, y no fué tan dificil como pensaba. Además, el momento dedicado a las oraciones terminó por ser el único instante del dia en que mi cerebro podia descansar unos minutos, y terminé por sentirme muy comodo en la mezquita, donde hay tanta hipocresía en los malos musulmanes, y tanta bondad en los buenos musulmanes, como puede haber en cualquier iglesia o sinagoga. Al final, y esto es patético, todo lo que creemos, consideramos moral o amoral, nuestras esperanzas.... todo es una cuestión de puro azar. Si hubiesemos nacido en India, Africa o China, muy probablemente todo lo que creemos seria diferente. Asi que conocer en profundidad otra forma de religión te hace más humilde.

Te he seguido a lo largo de

Te he seguido a lo largo de todo este tiempo. He leído y releído cada uno de tus libros y me impresionaba tu valentía y la claridad con la que explicabas todo. Sé qué es difícil que contestes a esta pregunta porque puede ser que la respuesta influya en alguno de tus lectores y no para bien precisamente... ¿te has convertido realmente al islam? intuyo que si porque no tendría sentido sino que después de haber concluido la investigación acudas a la mezquita.

Te doy las gracias por haber escrito este libro, me ha abierto los ojos y la mente a un mundo que desconodía totalmente. Gracias por haberte jugado la vida por nosotros los lectores, que intentando informarnos muchas veces nos desinformamos aun mas en los medios manipulados por sabe Dios quién....

Te

Te

Gracias aflaquealvarez, pero

Gracias aflaquealvarez, pero yo me temo que tengo poco que enseñar a nuestros servicios de información. Yo soy sólo un aficionado, sin experiencias, entrenamiento, ni recursos a su lado. Lo que ocurre es que las investigaciones o infiltraciones que puedan hacer nuestros cuerpos de seguridad se custodian en informes secretos, y yo lo hago para mis lectores. Muchisimas gracias por tu animo... estos dias recibo mas insultos y amenazas de lo habitual. Aunque es lógico dado el contenido del último libro.

Toni

Buenas Antonio, soy un lector

Buenas Antonio, soy un lector de tu último trabajo, y antes de nada quería felicitarte por esta obra maestra de la investigación que has realizado y a la cual estoy enganchado. El nivel de infiltración que has conseguido me parece increible, y creo que se debería usar como manual en los cursos de formación de los diferentes servicios de información.

Buen trabajo, cuidate mucho, te deseo lo mejor.

Pero... ¿entonces eres

Pero... ¿entonces eres musulmán de verdad?

Yo cada dia alucino más

Yo cada dia alucino más contigo