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Antonio Salas: “La pluma puede derrotar a la espada”

Antonio Salas: “La pluma puede derrotar a la espada”

Practica el periodismo de riego. Ha sido un topo en el movimiento nazi español. Se han infiltrado también en mafias de tráfico de mujeres y prostitución. Los resultados de sus trabajos han visto la luz en forma de sendos libros y han derivado en importantes operaciones policiales. En la siguiente entrevista, concedida a LA GACETA habla de todo ello con franqueza, aunque no pueda hacerlo a cara descubierta.
P.¿Anda metido ahora en una nueva infiltración?
R.Si, llevo mucho tiempo preparándola y calculo que si todo sale bien, y no me pillan, aun tardaré uno o dos años más en llegar hasta donde quiero llegar.
P.Supongo que no puede comentar nada de la misma, ¿no?
R.No sería muy prudente, pero si puedo asegurarte que ahora lo de los skinhead o las mafias me parece un juego de niños al lado de este proyecto.
P.Sectas, grupos neonazis, mafias de prostitución... ¿Cuál ha sido su  investigación más complicada hasta ahora?
R.Este tipo de trabajo también tiene sus rutinas. Empollarte teóricamente los principios del grupo en el que te vas a infiltrar, el cambio estético, etc., pero sin ninguna duda, la investigación de las mafias del tráfico de mujeres y niñas, fue emocional y psicológicamente muchísimo más dura y angustiosa que nada que haya hecho ni que vaya a hacer. La verdad es que aun no me he recuperado de lo que vi en ese año y medio.
P.¿El momento en que más miedo pasó?
R.Son demasiados. Entrar sólo, y con una cámara oculta en un local repleto de neonazis; sentarte con un narcotraficante mexicano a negociar un envío de droga; regatear un mafioso nigeriano, que encima era boxeador, el precio de una prostituta para mis burdeles... todas son situaciones en las que estas muy tenso, porque sabes que si descubren la cámara lo vas a pasar muy mal. Pero llevo al cuello una bala del calibre 9 corto que me paso rozando, durante la investigación de las mafias, y el sonido del disparo, y la sensación al sentir la bala pasar, creo que fue uno de los momentos más críticos de mi trabajo.
P.¿Y la mayor decepción?
R.Todos mis reportajes han sido censurados. Mi infiltración en Ultras sur, por ejemplo, se concluyo el año del aniversario del Real Madrid, y Tele5 no se atrevió a emitir todo lo que yo había grabado. Por no hablar de la vergüenza que sentí al ver la polémica que se desato con mí último libro. Todos los canales de TV dedicaban horas enteras a debatir sobre las putas famosas (que no aparecen en mi libro), y nadie hablaba de las 6 niñas vírgenes que me vendían, a 25000 dólares cada una, en un conocido restaurante madrileño.
P.¿Cómo se lleva vivir bajo la amenaza constante de tanta gente?
R.Supongo que no muy diferente a como viven los políticos amenazados por ETA en Euskadi, los testigos protegidos de la policía, etc. Seguimos llevando una vida razonablemente normal, solo que tenemos que aprender a tomar más precauciones que el resto de la gente. Pero eso no es malo. Te hace ser más ágil.
P.En algún momento tendrá que decir “basta”. No podrá seguir así toda la vida, ¿no?
R.Creo en mi trabajo. Pienso que es un tipo de periodismo útil y me hace sentir que no pierdo el tiempo. Además, sorprendentemente, mis reportajes no terminan cuando concluyo la redacción o la edición, sino que a partir de a.C. es cuando se judicializan mis cintas, yo presto declaración en el juzgado, y se procede a la detención de los traficantes, proxenetas, neonazis, terroristas, etc., que he grabado. Y eso implica una dimensión social que yo creo que es positiva.
P.¿Se ha planteado en algún momento realizar un periodismo algo más “tranquilo” y menos arriesgado?
R.Todos los días. Sobre todo cuando, como ahora, la investigación te obliga a cruzar "el charco" y vivir en países lejanos solo y sin ningún contacto con tus amigos o familia. En esos momentos es cuando más sientes la tentación de abandonar.
P.¿Qué pretende con su trabajo?
R.Sonaría demasiado pedante responder a eso. Tanto en alguna de las últimas ediciones de mis libros, como en la página web que monto la editorial (www.antoniosalas.net) se han incluido cientos de los miles de mails o cartas que yo recibo constantemente. Si lees esos mensajes de chicos que han dejado el movimiento nazi después de leer "Diario de un Skin", o prostitutas que han dejado de ejercer tras leer mi último libro, o incluso puteros que han dejado de “ir de putas” después de leer "El año que trafique con mujeres", creo que entenderás a que me refiero.
P.¿Qué es o qué debería ser el periodismo y cuál su finalidad principal?
R.Algo utópico. Ver la realidad y contarla al mundo. Pero desgraciadamente, en la actualidad, la inmensa mayoría de los medios de comunicación obedecen a intereses partidistas. Cuentan la realidad, o no, en función de los intereses políticos o económicos a los que deben pleitesía, y a veces resulta irritante leer crónicas sobre un tema que conoces, y observar cómo se pliega la verdad para vender una imagen. Por eso yo prefiero no pertenecer a ningún medio y seguir como free-lance. Al menos así puedo decir lo que me da la gana, aunque deba renunciar a la seguridad económica para ello.
P.¿Todo vale en esta profesión?
R.Por desgracia sí. Basta echar un vistazo a los índices de audiencia de cualquier cadena. Veras que los reportajes de investigación, los documentales o las crónicas de los reporteros de guerra no tienen los índices de audiencia de cualquier programa rosa. Nosotros tardamos meses o a veces años en hacer un reportaje, y no podemos competir con programas en los que basta insultar a un famoso, para superarnos en audiencia. Es una pena. Si José Couso se hubiese dedicado a perseguir a la Pantoja, en lugar de jugarse la vida en Irak para que tú y yo conociésemos los abusos de los americanos, aun estaría vivo.
P.¿Cómo se come que critique a los grupos ultras y neonazis y, sin embargo, el último libro de a “Serie Confidencial” que usted dirige esté escrito por una persona que ha militado y sido dirigente de la ultraderecha española y que está ahora en prisión? (Crespo-Memorias de un ultra).
R.Fácil. Igual que abomino de la prostitución en todas sus formas y el primer libro de la colección lo escribió una prostituta. O igual que abomino de las drogas y el penúltimo libro lo escribió un ex narcotraficante. Yo creo de verdad en eso de que la pluma puede derrotar a la espada. Los periodistas tenemos un poder enorme para cambiar las cosas. Pero cuando quien nos describe los sinsabores y las miserias de uno de esos submundos es alguien que lo ha sufrido en carne propia; una prostituta, un traficante, un nazi, etc, tenemos una información mucho más clara y profunda que la que pueda aportar un turista accidental como yo. Por eso se que muchos jóvenes ultras sentirán mas empatía con su camarada Juan Crespo, y le escucharan con más atención, que a mí. Y creo que puede ayudarles mucho porque el ya está de vuelta del viaje de la violencia.
P.¿Se publicarán más títulos en esa “Serie confidencial? En caso afirmativo ¿quiénes los firman?
R.Hay una lista enorme de posibles títulos, pero yo no tengo más fuerzas. El llevar una doble vida hace que tenga que realizar mi trabajo diario como periodista (ni mis amigos, ni mis compañeros, ni mi círculo social sabe quien soy), y luego el trabajo del Salas infiltrado. Así que mi jornada laboral para de 8 a 16 horas, y a eso únele el trabajo que implica corregir y asesorar a cada autor en sus libros, la investigación, los estudios. Y todo eso pasando mucho tiempo fuera de España, como implica mi investigación actual. Así que creo que, al menos durante unos meses, este será el último libro de la colección.
P.Última pregunta de rigor por trabajar en el periódico que trabajo. ¿Ha estado en Salamanca en alguna de sus infiltraciones?
R.Cuando realizaba la investigación sobre el movimiento nazi conocí, sinceramente lo creo, a todos los grupos skins de España. En vuestra ciudad, que me encanta, se celebraron varios conciertos contra la droga organizados por Skins Salamanca, una extensión de Hammerskin que aun continua operativa, pero con otro nombre.